Mario Vargas Llosa (der.), presidente del jurado en el Festival de San Sebastián, con el director de la muestra, Mikel Olaziregi. El escritor criticó un decreto español que protege la cultura.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Según relata el film, los servicios sabían perfectamente que el IRA iba a poner ese día un coche bomba en el pueblo de Omagh, y los políticos han sabido luego, perfectamente, cajonear toda investigación al respecto. Esa es la parte más interesante del film, y la que ha servido para que el «ABC» acusara ayer al actual gobierno español de no querer investigar debidamente la presunta complicidad de la ETA en la masacre del 11 de marzo último en Madrid. Con ese acompañamiento, muchos ven como natural, y hasta aconsejable, que el jurado haga ahora su parte, destacando el valor cívico de esta película.
Dejá tu comentario