Bajo el título «Contemporáneo II-La Re-Colección», el Malba presenta un conjunto de 200 obras de arte argentino contemporáneo. Fue formado durante los últimos tres años por el equipo de montaje del museo integrado por los artistas Fernando Brizuela, Mariano Dal Verme y Beto de Volder. Según ellos, se inició a principio de 2002 en la oficina de montaje y la idea era rodearse de lo que les interesaba y apasionaba, producto en muchos casos de trueque u obsequios. A partir de unas obras de Benito Laren y León Ferrari se sumaron las propias, y posteriormente les pidieron obras a sus amigos y artiastas que exponían en las salas del Malba.
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La Re-Colección está compuesta por obras realizadas en distintos soportes y técnicas y, en general, se dieron en comodato por lo que pueden ser pedidas para su venta o alguna exposición particular.
«Las obras colgadas» -dicen los responsables del proyecto- «funcionan como una instalación. Es amorfa y cambiante, es un proceso. No muestra ni pretende mostrar tendencias, estilos o hilos conductores. Es un rescate abierto y plural de algunos de los artistas que estamos produciendo en la Argentina».
De las 200 obras, se pueden rescatar las de los artistas Daniel Trama, Laren, Leo Batistelli, Pablo Lapadula, Cristina Schiavi, Ferrari, Nahuel Vecino, Pablo Suárez, Dino Bruzzone y Ana Gallardo.
El resto son algunas muestras de ingenio, otras, inexplicables en artistas que ya son reconocidos, como la macetita con cuentas de colores de Román Vitali, el muñequito con un lorito en la mano de Sandro Pereira que se hizo conocido por su «Sanguche de milanesa» en ArteBA 2003, el grupo Mondongo, que ha adquirido una fama súbita, y presenta una máscara con pelos digna de la Tiendita del Horror, el gato de Dorita Herosa que sólo podría aparecer en una muestra de principiantes, la bandeja plateada con una silueta recortada de Hernán Salamanco, la superficie homogéneamente pintada de rosa de Sergio Avello, que no tiene nada que ver con el resto de su cuidada producción.
En fin, la muestra no apasiona,no abre zonas nuevas de pensamiento, de reflexión, de visión, ni siquiera de humor. Hasta el 31 de enero (Av. Figueroa Alcorta 3415). *En el mismo Malba y hastael 7 de febrero se pueden ver 150 obras procedentes del patrimonio fundacional, piezas incorporadas durante sus tres años de existencia junto a las últimas donaciones y préstamos realizados a largo plazo por familias de artistas y coleccionistas privados.
En 2004 se lanzó un programa de compras que incorporó 26 obras que se exhiben en la sala del segundo piso: artistas jóvenes, representantes del arte de los '90, artistas centrales en su presencia local e incluso internacional.
Se destacan la calidad formal y conceptual de las porcelanas esmaltadas de Leo Batistelli; la mesa forrada en cuero con elementos minimalistas de Daniel Joglar; la mesa de acero con placa de grasa vacuna de Cristina Piffer, artista que trabaja sobre una de las formas de la violencia en la historia argentina; la obra de sergio Avello, fibrofácil policromado ensamblado, reminiscente de la obra pictórica de Ary Brizzi; «Wells Gardner» de Sebastián Gordin.
En el mismo piso se exhiben las donaciones más recientes, entre ellas Román Vitali y tres dibujos de Roberto Aizenberg.
Hay también obras sobre papel de Siqueiros, Di Cavalcanti, Barradas, Torres García, Covarrubias y Mariano Rodríguez, «Congreso de Cámaras» de Guillermo Kuitca y una serie de pinturas de Xul Solar. Completan la muestra obras de los '50 y '60 de artistas como Le Parc, Ary Brizzi, Halio Oiticica, Martha Boto, así como de los '60 y '70 de De la Vega, Deira, Noé, Berni, Porter y Grippo.
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