17 de diciembre 2004 - 00:00

Distintas visiones de la violencia

En el Espacio Fundación Telefónica se presenta «Entre el Silencio y la Violencia». Las obras fundamentales de los años '70 hasta hoy, han sido en su mayoría, comentadas en esta columna, pero ahora, vistas en su conjunto bajo la curaduría de Mercedes Casanegra y el inteligente montaje de Gustavo Vázquez Ocampo, permite una mirada abarcativa y una relectura de lo que estos artistas realizaron en años tan conflictivos.

Algunos expresaron sus ideas explícitamente, por ejemplo, Alberto Heredia (1924-2000) con materiales desechables, trapos sangrientos, sus dentaduras de la serie «Amordazamientos» que remitían a la censura. Norberto Gómez (1931), con resina poliéster pigmentada presenta carne humana, vísceras, huesos, una imagen de las entrañas del hombre masacrado. De Juan Carlos Romero (1931), hay obra de 1973, imágenes fotográficas que daban cuenta de la violencia en distintos lugares del país publicadas en los medios gráficos.

Oscar Bony
(1941-2002), comienza en 1994 a trabajar con obras de gran impacto visual ya que, con armas de fuego, balea autorretratos y paisajes fotográficos. Basta la elocuencia de algunos títulos: «Todos somos asesinos», «En espera del destino-el artista siempre muere», «El Juicio Final», la idea de la muerte ronda gran parte de la obra de los últimos años de su vida. En la concepción de Juan Carlos Distéfano (1933), la resina poliéster de un acabado formal impecable también muestra las entrañas y el dolor del hombre a la manera de un Francis Bacon.

Otra forma explícita de violencia se encuentra en Graciela Sacco (1956), artista de la generación intermedia que utiliza la heliografía. Recoge imágenes de los medios sobre manifestaciones urbanas como en «Sombras del Sur y del Norte» (2001), una instalación de 14 fragmentos de acrílico impresos con foto-serigrafía aquí expuesta. «Anteproyectos de Cárceles» (1973) pertenecen al arquitecto Horacio Zabala (1943). Dibujos y bocetos acerca de las distintas posibilidades para su construcción. Una escalofriante metáfora sobre la falta de libertad. Edgardo Vigo (1928-1997), un artista no convencional que junto a Horacio Zabala organizó «Ultima Exposición de Arte Correo», primera exposición expuesta en Buenos Aires de este tipo de obra conocida internacionalmente como Mail Art, por él denominada « comunicación a distancia». De León Ferrari (1932), «Reflexiones» (1962), «Escritura» (1963), «Carta a un general» (1963), un arte visual escrito, una maraña de líneas , a veces descifrable, y otras, carentes de texto.

De Luis F. Benedit (1937), hay obras realizadas entre 1971/8. De « laboratorio» en las que analiza y compara la actitud colectiva de peces, insectos y plantas en relación con los comportamientos humanos. La obra de Víctor Grippo (1936-2002) no será fácil de olvidar.En su obra prevalece lo humano, lo poético y obliga a «reparar en lo que no se ve de los objetos cotidianos». Artista que enfatiza la ética, el trabajo, la vida y la utopía del poder transformador del arte. Por eso está aquí con «Analogía IV (La Mesa)» realizada en 1972 y con «Vida, Muerte y Resurrección» (1980). El vacío, el silencio, constituyen la atmósfera de «Barco, marinero, pintura, noche» (1986) y «Sin Título con Fuego» (1989), polípticos de Liliana Porter (1941), una artista que juega con la percepción del contemplador y la dualidad de lo ilusorio y lo real. Obras del '71 y de '92/'96 de Roberto Elía (1950), otro artista que también carga de significado a los elementos más modestos, por eso abandonan su carácter de utilitarios y adoptan un rango de mayor significación.

Entre los más jóvenes, Jorge Macchi (1963), ha desarrollado una importante carrera internacional, rotulado por la crítica como neoconceptualista, su obra, diversa, trastoca toda lógica. Cristina Piffer (1953) se basa en la violencia de nuestra historia desde la época de la organización nacional hasta las dictaduras a través de la carne argentina, tan emblemática, plastificada en resina poliéster, tripas y vísceras presentadas en recipientes con formol, asépticas en obras de 1999 y 2002. El libro -catálogo (230 páginas) contiene ensayos de Mercedes Casanegra, Oscar Terán y Daniel Link, investigación a cargo de Silvia Dolinko. Hasta fines de marzo. Arenales 1540.

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