25 de noviembre 2005 - 00:00
Diversidad escultórica en Expotrastiendas 2005
-
Sorpresa en Prime Video: una de las mejores adaptaciones de Agatha Christie arrasa en la plataforma
-
De la tele a Miss Universo: quién es Abril Duhalde, la sobrina nieta del expresidente que busca la corona
La estructura en cerámica esmaltada, hierro y plomo de
Nora Isdatne, una de las múltiples propuestas en tema y
materiales que ofrece el Patio de Esculturas de Expotrastiendas
en Recoleta.
Lucía Pacenza es conocida por sus obras en mármol al que pliega y convierte en formas orgánicas. Aquí aborda con igual capacidad la talla en quebracho, una escultura inédita de la Serie Sur 2002. Fiel a su lenguaje enraizado en el clasicismo, Norma D'Ippolito exhibe una depurada talla directa en mármol de Carrara en la que se aúnan grandes volúmenes alrededor de un espacio interior. Raúl Díaz obedece a una suerte de impulso gestual en su talla en madera de olmo y base de ciprés, un hombrecito esquemático, su cuerpo en su máxima tensión a punto de dar el gran «salto». Marina Papadópoulus con su «Respiración del Tiempo», hierro, invita tanto a una acción lúdica como a pensar en ese continuum frágil e inestable de nuestra existencia.
Nora Isdatne es una de las renovadoras en nuestro medio del milenario arte cerámico. La forma zoomórfica en cerámica esmaltada, hierro, plomo, constituye una estructura amenazante. El polifacético Eduardo Plá, un verdadero pionero del arte de la comunicación audiovisual en la Argentina lo que quedó demostrado en su reciente muestra en el Planetario, lamentablemente de muy corta duración, presenta dos esferas recubiertas en venecita que pertenecen a una constante en su quehacer, como «El sueño de la Esfera» (Puerto Madero) o las realizadas para la Colección Alquimia de Milán.
Languidez, inocencia, una visión realista, poética, teatral y barroca de Leda, en resina de un blanco purísimo es la obra de Lorena Guzmán perteneciente a su serie «Mitologías». El fluir de las aguas de un río que viene de la montaña corporizado en una masa de hierro que se desliza y abre su curso en delgadas líneas y que avanza con inexorable movimiento, una metáfora acerca del tránsito del hombre sobre la tierra o de sus viajes imaginarios es la propuesta de Raúl Fernández Olivi.
Centro de Exposiciones de la Ciudad de Buenos Aires (Figueroa Alcorta y Pueyrredón). Clausura el 28 de noviembre.


Dejá tu comentario