25 de noviembre 2005 - 00:00

Diversidad escultórica en Expotrastiendas 2005

La estructura en cerámica esmaltada, hierro y plomo deNora Isdatne, una de las múltiples propuestas en tema ymateriales que ofrece el Patio de Esculturas de Expotrastiendasen Recoleta.
La estructura en cerámica esmaltada, hierro y plomo de Nora Isdatne, una de las múltiples propuestas en tema y materiales que ofrece el Patio de Esculturas de Expotrastiendas en Recoleta.
En el marco de la V Feria de Arte Expotrastiendas 2005, el Patio de Esculturas muestra una multiplicidad de propuestas. Los artistas tienen una vasta trayectoria en el campo de una disciplina que de por sí constituye un permanente desafío. La lucha entablada con el material los convierte en verdaderos obreros en su sentido más alto y noble además de la complejidad conceptual acuciados por la realidad circundante.

Todos elevan al espectador por sobre lo cotidiano, la calidad de ejecución es superlativa y además están ajenos a modas estéticas pasajeras, entre otras cualidades que caracterizan al rico panorama de la escultura argentina.

Esta selección, por supuesto incompleta, está limitada por el espacio físico concedido y por los materiales que deben ser aptos para el aire libre.

Podemos así admirar el juego compositivo y el cromatismo vibrante de las chapas de hierro manipuladas por Ana Lizazo en su homenaje a Azucena Villaflor. Carlos Boccardo cruza en determinados puntos tres vigas en doble T apoyadas sobre el suelo que responden al concepto de escultura objetual, ella por sí misma, desligada de toda influencia excepto el espacio en que se encuentra.

Algo similar sucede con la obra de María Juana Heras Velazco, hierro policromado, en cuanto a su estructura pero ya con una intención determinada: la utopía de un cambio social. Las maderas que presenta Rodolfo Nardi son formas eréctiles, orgánicas y con aportes cromáticos que acentúan una simbiosis vegetal-animal. De Julián Agosta, hay una obra de carácter totémico, chapa batida, soldada y patinada, una abstracción expresionista vinculada a la geometría rioplatense, así como la de Alberto Delmonte, el gran maestro recientemente fallecido, una expresión severa vinculada al constructivismo universalista .

La talla directa en mármol blanco calacata de Cristina Piceda es una construcción que surge de romper la «piel» de la piedra y como lo señala la artista, es una manera de entretejer historias, recuerdos, seres que están en su memoria. Por el contrario, Sara Galiasso respeta la madera, sigue sus formas, trabaja lo que ella le sugiere y que en esta serie de «Amuletos» se prolonga en delgadas y elegantes formas de mármol. Gerardo Wohlgemuth con sus contundentes formas que se encastran, de apariencia oxidada, construye un refugio para pensar, para aislarse del mundanal ruido.

Lucía Pacenza
es conocida por sus obras en mármol al que pliega y convierte en formas orgánicas. Aquí aborda con igual capacidad la talla en quebracho, una escultura inédita de la Serie Sur 2002. Fiel a su lenguaje enraizado en el clasicismo, Norma D'Ippolito exhibe una depurada talla directa en mármol de Carrara en la que se aúnan grandes volúmenes alrededor de un espacio interior. Raúl Díaz obedece a una suerte de impulso gestual en su talla en madera de olmo y base de ciprés, un hombrecito esquemático, su cuerpo en su máxima tensión a punto de dar el gran «salto». Marina Papadópoulus con su «Respiración del Tiempo», hierro, invita tanto a una acción lúdica como a pensar en ese continuum frágil e inestable de nuestra existencia.

Nora Isdatne
es una de las renovadoras en nuestro medio del milenario arte cerámico. La forma zoomórfica en cerámica esmaltada, hierro, plomo, constituye una estructura amenazante. El polifacético Eduardo Plá, un verdadero pionero del arte de la comunicación audiovisual en la Argentina lo que quedó demostrado en su reciente muestra en el Planetario, lamentablemente de muy corta duración, presenta dos esferas recubiertas en venecita que pertenecen a una constante en su quehacer, como «El sueño de la Esfera» (Puerto Madero) o las realizadas para la Colección Alquimia de Milán.

Languidez, inocencia, una visión realista, poética, teatral y barroca de Leda, en resina de un blanco purísimo es la obra de
Lorena Guzmán perteneciente a su serie «Mitologías». El fluir de las aguas de un río que viene de la montaña corporizado en una masa de hierro que se desliza y abre su curso en delgadas líneas y que avanza con inexorable movimiento, una metáfora acerca del tránsito del hombre sobre la tierra o de sus viajes imaginarios es la propuesta de Raúl Fernández Olivi.

Centro de Exposiciones de la Ciudad de Buenos Aires (Figueroa Alcorta y Pueyrredón). Clausura el 28 de noviembre.

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