«Deep Purple» se presenta el jueves en el estadio ex Obras. El último fin de semana actuó
«The Cult» en el mismo escenario con localidades agotadas.
Con «The Cult» el domingo y «Deep purple» el jueves, ambos en el estadio ex Obras, continúa el revival de grupos de los '70 y '80, con fuerte repercusión en una Buenos Aires que se ha vuelto sede febril de entradas agotadas, para shows tanto de leyendas como de novatos. Mientras ayer se agotaron en tan sólo 8 horas las localidades para ver a los jóvenes de «Coldplay» (han editado sólo tres discos y preparan el cuarto), la semana que viene se pondrán a la venta las entradas de otra leyenda que regresa, Roger Waters, y también las de «The Who».
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Los tickets de «Coldplay» (actuarán en el Gran Rex el 20, 21 y 22 de febrero) se vendieron desde las 9 de la mañana en el teatro y en Internet, donde a las 17.30 figuraba el cartel de agotado (en el Gran Rex se acabaron mucho antes). En el sitio de compra de entradas se publicaron varios avisos alertando sobre el máximo a comprar con tarjeta (dos entradas, de lo contrario se anularían) y que la empresa no se responsabilizaba por los problemas que tuvieran aquellos que hubieran adquirido entradas falsas en sitios de subastas online o por cualquier otro medio.
El show de «The Cult» el domingo en el ex Obras, contó como principal atractivo con el regreso de uno de sus fundadores, el guitarrista Billy Duffy, que estuvo en los comienzos de la banda junto a Ian Astbury. El motivo de esta vuelta es el mismo que en los casos anteriores: ofrecer nostalgia «ochentosa» para recaudar dinero en giras alrededor del mundo.
A Astbury se lo había escuchado en el lugar de Jim Morrison cuando los restantes integrantes de «The doors» tocaron hace dos años en una inolvidable noche de eclipse en el estadio Vélez. «The Cult» es uno de los grupos británicos más importantes del rock de los ochenta con voz inconfundible de Astbury y potencia del hard rock en el bajo de John Tempesta y la batería de Chris Wyse, además del mencionado Duffy.
Demoraron cinco años para salir de gira desde que lanzaron su último disco, «Beyond good and evil» y, con más de 20 años de carrera, demostraron que son mucho más que ese «grupo gótico» con el que se los ha asociado durante años. De hecho, su música y sus influencias son mucho más cercanas a «ACDC» que a «The cure».
Aunque algo anacrónicos en su vestimenta con cueros y pelos largos, el look «Astbury» siempre excedió al típico metalero. A su estilo le añadió un pañuelo en la cabeza, capucha por momentos y las infaltables panderetas y maracas que utiliza más para imprimir baile sensual a su canto que para sumar sonido.
Si bien años atrás, antes de tomar su nombre definitivo, el grupo se había dado a conocer como «Death cult» y su look sí mostraba una gran disposición hacia lo oscuro, luego de 1984, con la salida de su primer disco, «Dreamtime» forjaron su leyenda. Años después con «Electric» y al final con «Sonic temple» crearon una de las trilogías musicales más importantes del hard rock británico.
Para cerrar el año con el revival y hasta que lleguen los mencionados Waters y The Who en marzo, el jueves en el estadio Pepsi (ex-Obras), pero al aire libre, se ofrecerá una nueva demostración de rock pesado en manos de una de las bandas que, junto a Led Zeppelin y Black Sabbath, fueron considerados fundadores del hard rock: Deep Purple.
El álbum que los llevó al éxito mundial fue el mítico «Machine head» (1972) que contiene verdaderos himnos del rock como «Smoke on the water» y «Highway star». La banda fue pionera en mezclar guitarras eléctricas, riffs densos y voces potentes con elementos de música clásica. Ya en 1969 compusieron el «Concerto for Group and Orchestra» estrenado en el Royal Albert Hall en compañía de la orquesta filarmónica.
El reencuentro de viejas glorias tuvo un fuerteimpacto este año con «Genesis», fundada por Phil Collins, que se reunirá para ofrecer una última gira, «Turn it on again», con Collins, el tecladista Tony Banks más el bajista Mike Rutherford. Comenzará el 11 de junio en Helsinki y pasará sólo por Europa, como antesala de una gran despedida, además de la recaudación de millones de euros.
En ese contexto de regresos, la Argentina tuvo este año a la «Iguana» Iggy Pop y el año pasado «Duran Duran», «Simple minds» y los platos fuertes que abrieron 2006: «U2» y «Rolling Stones». Roger Waters, el genio de Pink Floyd, vuelve a River Plate (había estado en marzo de 2002) con su gira «Dark side of the moon», el 17 de marzo. El mejor grupo de la historia del rock había tenido su reencuentro el año pasado, a propósito del «Live 8», con un show multitudinario en Londres.
En ocasión de aquel regreso, fueron legión las versiones de que la banda volvería a emprender un tour conjunto, pero los integrantes lo negaron de plano. Muestra de ello es la llegada de Waters como solista. «The Who», con Pete Townshend y Roger Daltrey tocará en River Plate una semana después que Waters, el 24 de marzo.
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