La emoción que busca es de una índole más interna, más reflexiva, y la forma es aparentemente más conservadora: un relato de aventuras, ya que a fin de cuentas recrea la gira sudamericana que en 1952 realizaron el entonces estudiante de medicina Así también, la película combina picardías varoniles (hay tantas chicas en los pueblos...) con duras realidades que llevan hacia la madurez de los personajes. La América profunda, que le dicen.
Asunto ideal, entonces, a nivel temático, para ver cómo se forja un carácter, y cómo, pese al medio siglo transcurrido, muchas cosas siguen igual que antes. Pero ideal en términos de espectáculo para armar toda una recreación de época, y todo un equipo recorriendo esos mismos caminos, como acá se hizo, con asociados y contratistas locales cuidando hasta el mínimo detalle, con lujos de fotografía, edición (el mismo de
Dejá tu comentario