Capella della Pietá de' Turchini, Dir.: A Florio. Solistas y Orquestas en «Festa Napoletana» (Teatro Colón. Org.: Mozarteum Argentino).
Nápoles acompaña sus paisajes con su identificable tradición musical; fertilizada con el paso de los españoles, la ciudad duplica el encanto de la expresión latina. La «tarántula» española se convierte en la «tarantela» napolitana, así como el hábito de acompañarlas con panderetas y castañuelas.
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El conjunto «Capella della Pietá de'Turchini» ofreció un concierto en dos tiempos y cinco cuadros, en los cuales pudieron exhibir una amplia gama de caracteres, abarcando 200 años de cultura musical, teatral y religiosa, enriquecidos con el sorprendente cuadro «Canzoni del sonno e della malinconia».
La orquesta dejó escuchar sus tenues y suaves matices, sobre todo en las páginas de Ziani y Barbella reconstruidas con elegancia por el estudioso Antonio Florio, directory fundador del conjunto, que cuenta con orgánico de violines, instrumentos «da gamba», clave, tiorba, guitarras y percusión.
Un quinteto de cantantesactores fueron rescatando del injusto olvido los principios de la lírica napolitana, que se haría popular en todo el mundo. Sorprende la agilidad en la emisión de la soprano María Grazia Schiavo, sobre todo en el aria de «Semiramide» de Leonardo Vinci (1690-1730), y junto a Roberta Andaló en el sobrecogedor «Diálogo dell'Angelo e della Maddalena».
Desde la intimista voce de Giuseppe De Vittorio, con dos guitarras y pizzicatti en la antiquísima «Tarantella del Gargano» hasta el rítmico y contagioso «Fandango» de Juan de Nebra, este atípico concierto fue una fiesta evocativa de siglos pasados.
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