La catarata interminable de cáscaras rotas, estaqueadas con palos y alambres, o envueltas en cintitas de embalaje que dicen «paz», habla por sí misma de la dimensión de una ruptura definitiva, imposible de restaurar. El arte, con mayor o menor transparencia, suele remitir al contexto en que fue realizado.
Dejá tu comentario