12 de enero 2005 - 00:00

"El tango sigue vivo porque se transformó"

La bailarina y coreógrafa dice que el ya clásico musical «Tanguera» vuelve «bastante renovado», porque «lo hacemos tantas veces al año, acá y en el exterior, que nosotros mismos necesitamos cambios que sean un desafío y un estímulo».
La bailarina y coreógrafa dice que el ya clásico musical «Tanguera» vuelve «bastante renovado», porque «lo hacemos tantas veces al año, acá y en el exterior, que nosotros mismos necesitamos cambios que sean un desafío y un estímulo».
Luego de exitosas giras por América, Europa y Asia, «Tanguera» vuelve el viernes a un escenario porteño, el renovado teatro Astral. Dialogamos sobre el regreso de con Mora Godoy, la bailarina y coreógrafa que en el musical, escrito y producido por Diego Romay, encarna a la protagonista, Giselle, la mítica francesita que llega a Buenos Aires a comienzos del siglo pasado.

Periodista:
Parece que el tango sigue vigente en el mundo.

Mora Godoy: Vigentísimo. Muchísima gente en el mundo lo está bailando, está haciendo cosas con el tango o a partir del tango. Lo que más me llama la atención es lo que ocurrió en nuestro país. Antes, al viajar por el mundo, me decía: cómo prende, cómo gusta, cómo bailan tango; y cuando venía acá, había movida, pero no era fuerte. Ahora es fuerte. En pleno verano se llenan las salas donde se enseña a bailar tango, y hasta al mediodía, con un calor insoportable, eso es impresionante, demuestra cómo creció. Hoy hay espectáculos de tango todos los días. Está el campeonato de tango que hace el gobierno de la ciudad. Y cuando se va a una milonga, está llena de jóvenes.


P.:
¿Qué cree que pasó con el tango?

M.G.: Cambió, y mucho, está volviendo a ser popular. Y eso se nota hasta en las críticas. Hay cosas muy criticadas.


P.:
¿Y qué se le critica?

M.G.: Siempre en el tango se critica lo nuevo. Por ejemplo, la música electrónica. Esa música al ser unida al tango atrajo a muchos jóvenes. En un lugar de onda de pronto descubro que está sonando un tango. ¿En que versión? Electrónica, pero al fin y al cabo suena. Lo importante es sumar. Además, el tango siempre sufrió esas transformaciones. Y van a seguir. Esas crítica me hacen recordar las que le hacían a Piazzolla, hoy un clásico del tango, y que hoy las vive el tango de música electrónica.

P.: ¿Con los bailarines pasa lo mismo?

M.G.: También vivimos esas críticas, en parte, los que hacemos cosas muy acrobáticas o de mucho despliegue en el escenario. Nos cuestionan que eso no es tango. El tango se transformó y por eso vive. Además, así le gusta al público, basta ir a un teatro donde hay un espectáculo de tango. Claro, hay acrobacias bien hechas y mal hechas, y hay cosas que son absolutamente artísticas, y otras que están esperando el aplauso, y me parecen horribles. Todo depende de si se hace con calidad y si se deposita amor, pasión, corazón. Bueno, así es el tango en el escenario, otra cosa es si se va a bailar a una milonga, ahí se baila el tango tango, el tango de salón.


P.:
¿«Tanguera» vuelve con cambios?

M.G.: Muchos. Se ha renovado bastante. Se ha renovado la secuencia en el puerto y toda la parte del cabaret es nueva.


• Desafío

P.: Dicen que a los éxitos no hay que tocarlos...

M.G.: Dicen, pero nosotros tratamos de mejorarlo continuamente. «Tanguera» la hacemos tantas veces al año que nosotros mismos necesitamos cambios que sean un desafío y un estímulo.


P.:
¿Hacerlo en verano no es una limitación?

M.G.: De ninguna manera, a «Tanguera» le fue bueno comenzar en ésta época, el público la acompañó. Ahora vamos a estar en un teatro más grande. Diego Romay se asoció al empresario Julio Gallo para montar «Tanguera» en El Astral, que es un treinta por ciento más grande que El Nacional, y se le está poniendo ultima tecnología de iluminación y sonido, para equiparlo como los grandes teatros de Broadway. Se quiere que el hall y la sala tengan el estilo art decó de cuando se inauguró en 1929.


P.:
¿No pensaron en mini giras, por caso, a Punta del Este?

M.G.: No, es un espectáculo inmenso y no si hay teatros que puedan estar equipados como para montarlo sin perder su estilo. Además, vamos a hacer «Tanguera» ocho semanas, después volvemos a las giras internacionales. Nuevamente está María Nieves. Mariannela, la cantante, es también una actriz estupenda. Estará Antonio Cervila «Junior», mi compañero de baile, que viene especialmente de Nueva York, donde está viviendo, para hacer « Tanguera». Me siento rodeada de un equipo de primera.


P.:
¿Siguen con bonus de baile una vez terminado el musical?

M.G.: Sigue esa yapa, modificada y ampliada.


P.:
¿En que países estuvieron con «Tanguera»?

M.G.: En México, en Chile, en Europa, en Asia. Yo he recorrido mucho el mundo con espectáculos, pero «Tanguera» rompe el molde en todo sentido. No sólo en lo que siente la gente, en las emociones que despierta, sino hasta en las cosas que parecen de rutina. Lleva un mes y medio trasladar la escenografía en barco porque no se puede mover en avión. No es llegar y bailar. Estamos haciendo doble escenografía y doble vestuario para acelerar los tiempos, si no tenemos que estar dos meses parados.


• Proyecto íntimo

P.: Su marido, Diego Romay, comienza «Nativo», un nuevo musical dedicado al folklore. ¿Usted tiene alguna aventura personal?

M.G.: Un nuevo musical, siempre en el mundo del tango. Por el momento es un proyecto muy íntimo, una búsqueda.


P.:
¿Con quien le gustaría contar en su elenco?

M.G.: Me gustaría contar más seguido con Junior, que es hoy el mejor. Y volver a bailar con Miguel Angel Zotto en algún evento.


P.:
¿Y con Robert Duval que baila tango?

M.G.: Duvall es un actor que admiro, pero no baila bien. En todo caso
(se ríe, pícara), traería a Luis Miguel a cantar tangos, que a todas las chicas nos puede gustar porque es lindo, pero además canta y frasea con enorme calidad. Yo siento que hoy tengo a los mejores en «Tanguera» pero... Luismi, podría venir...

P.:
También estuvo bailando para Adriano Celentano...

M.G.: En noviembre, en Milán, bailé en un video clip de «Lunfardía», un canción como mucho de tango, escrita «en el dialecto de Buenos Aires» por el cantautor Fabrizio De André, que a su muerte había quedado inédita, y Celentano decidió grabar. Celentano se actualiza permanentemente.


P.:
¿Cómo la eligieron?

M.G.: Conocían el trabajo que hice para Maximiliano Guerra, habían escuchado «Tanguera», y me decidieron como protagonista del video clip de esa canción. Me mandaron la música vía mail. Nos pusimos de acuerdo en el estilo y la coreografié. Cuando llegué a Milán me tenían el vestuario preparado para que eligiera. Le mostré la coreografía y no quisieron hacer ni una modificación.


Tuvimos dos días de filmación intensiva en una fábrica abandonada. En Italia ya se está viendo por televisión
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Entrevista de Máximo Soto

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