2 de diciembre 2003 - 00:00

Expondrán los premios de la Fundación Banco Ciudad

En pocos días se inaugurará la tercera edición de los Premios MNBA-Fundación Banco Ciudad a las Artes Visuales, en el Museo Nacional de Bellas Artes y se entregarán los premios. La convocatoria propone el reconocimiento a la creatividad de los artistas argentinos, teniendo presente la pluralidad de orientaciones contemporáneas. El jurado seleccionó 71 obras que integran la exhibición, que se presentará donde los Reyes de España inauguraron recientemente la muestra del espa-ñol Rafael Canogar. Es un panorama del arte argentino contemporáneo, que reúne a creadores de las últimas generaciones y de las grandes tendencias inter-nacionales.

El Primer Premio ($ 15.000), fue para «El retorno de Sudacasaurio Igua Resc», de Mildred Burton. «Así como en EE.UU. tienen sus series de Terminator, Rambo, yo quise -dice Burton-crear en el Museo uno que nos represente a todos, y trabajé sobre una iguana». Es una imagen a la manera del comic, en posición erguida como es habitual en su actitud de pelea, y la artista le agregó un aura para convertirla en ícono. Utilizó imitaciones de piedras preciosas, con cristales que producen reflejos en los ojos y en la cola. Pintada además con oro en polvo en suspensión, la iguana, con tremendas uñas y garras, simula emitir luces. «Quise realizar una representación de un ejército norteamericano y por eso incluí soldaditos que de lejos parecen pasto que se quema». La artista, además, les cortó piernas y cabezas.

Nacida en Paraná (Entre Ríos) en 1942, Burton realizó su primera exposición en el '72. La originalidad de sus obras, se aprecia por cómo teje las combinaciones más insólitas y a la vez poéticas. Siempre a partir de un examen crítico y no de meros juegos de azar. Admiradora de Max Ernst y de René Ma gritte, elude, como ambos, el auto-matismo psíquico proclamado por la escuela surrealista de París, para impugnar lo establecido desde (y con) lo imaginario.

En su lucha contra esquemas y hábitos aceptados, Burton (que se adhiere a lo que hemos llamado Cultura de lo Surreal para evitar las limitaciones de la escuela surrealista francesa, despliega un oficio minucioso y un corrosivo humor negro. En sus telas ha trazado un inventario de su firmeza contra la falsa moralidad, la represión del deseo, los pudores hipócritas, la anulación de lo social, el individualismo egoísta de las señoras gordas, ricas y aparentemente cultivadas, y de los proyectos fáusticos de una globalización avasalladora. La imprevisibilidad es gobernada por la artista, quien así rompe la coherencia de las imágenes que forman (o representan) el mundo objetivo de la razón instituida, para desenmascararlo en nombre de la libertad creadora y de un implacable análisis humano y social. Su retórica utiliza un realismo casi fotográfico de certera minucia y una imaginería artificial.

Pero, ni el realismo ni la artificiosidad remiten a presencias vivas sino a personajes, a seres detenidos en el tiempo, embalsamados en gestos y rictus, que manifiestan la visión tragicómica de una decadencia. Burton acaba de representar a la Argentina en Washington, en una muestra de retratos.

«Secuela»
, de Fernado Gutiérrez, obtuvo el Segundo Premio ($ 7.000), para un artista de menos de 40 años. Es una serie de fotografías digitales en una composición de 12 módulos. Fotógrafo profesional que ha trabajado en diversos medios, pero también artista, Gutiérrez conjuga en sus obras su calidad y la pasión por este medio tan importante hoy en la cultura contemporánea.

Esta obra continúa «una obsesión de trabajos anteriores relacionados con el tema de los derechos humanos». Es el caso de su libro de fotografías «30 Mil», realizado hace casi diez años, sobre la temática de la memoria, con imágenes de la dictadura militar y la represión. En la obra premiada ha tomado un ícono, el Ford-Falcon de los parapoliciales y represores. Pero no sólo como un símbolo ligado a esa época trágica y la muerte, sino también como un elemento muy argentino, ya que se lo encontraba en los campos de todo el país.

Entre las tres Menciones, de $ 2.000, cada una, interesa destacar el video
«Espía involuntario», de María Luz Gil. Es una instalación interactiva en la que se proyectan imágenes que pueden ser manipuladas por el espectador. La obra propone una perspectiva crítica sobre el tema de la privacidad. Los visitantes pueden abrir o cerrar diferentes puertas por las que se accede a los mundos que están en otro lado: acciones e imágenes recortadas, voces, representaciones múltiples irreconocibles de dolor y de placer.

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