A lo largo de una hora, ambas se declararán amor y admiración mutua además de pasar revista a su oficio y a algunas complicaciones que éste trae aparejadas (celos, rivalidades, peleas de cartel, etcétera). Por momentos, son dos extras, o mejor dicho, dos sosías de Las intervenciones de
Ese tipo de comentarios son los que dan sazón a la obra y permiten disimular algunas debilidades de guión. De todas maneras, el espectáculo se disfruta sostenido por la frescura y el talento de estas dos grandes actrices que, a escenario vacío, (salvo dos sillas y un par de mesitas para apoyar las jarras de agua) celebran la magia del teatro con alegría y sin temor a burlarse de sus oficiantes.
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