Guillermo Fernández vuelve a presentarse con su show de tango en el Torquato Tasso del barrio de San Telmo. Acompañado por César Angeleri, Fernández presentará su disco "Criollos y Tangueros" y promete un repaso por todo su repertorio en un show intimo a dos guitarras.
En charla con Ámbito, Guillermo contó cuales son sus sensaciones en la previa a su presentación:
Periodista: Usted nació rodeado de música y desde que era pequeño su nombre se asoció con el tango y el mundo del espectáculo ¿Cómo vivió el hecho de tener que alejarse de los escenarios de manera repentina a causa de la pandemia? ¿Qué cosas puede rescatar de lo vivido?
Guillermo Fernández: La realidad es que no fue tan complicado para mí. Venía de hacer una extensa gira y estaba radicado en Madrid desde el 2016. Llegué a la Argentina en noviembre de 2019 para hacer un espectáculo en la avenida Corrientes. Estuvimos ensayando durante todo enero, en febrero empezamos y ya en marzo tuvimos que parar por la pandemia. Esto no me entristeció mucho porque podía estar en casa, cosa que tenia muchas ganas de hacer. El alejamiento de los escenarios no lo sentí tanto porque más allá de ser cantante soy músico, productor y compositor y me gusta trabajar en lo creativo de la música. Fue muy importante haberme encontrado conmigo mismo y tener tiempo para componer y escribir.
P.: ¿Pudo trabajar en el algún proyecto nuevo?
G.F.: Tengo un estudio de grabación en mi casa, así que me puse a escribir y a componer. Escribí una opera que me gusta mucho, es una misa tango para orquesta sinfónica y coro. Hice todos los arreglos para mi próximo disco... y además escribí un musical. Estuve bastante metido en esas cosas
P.: A lo largo de su extensa carrera a recorrido el mundo con el tango ¿Extraña las giras? Si tuviera que elegir algún lugar ¿A cual seria el primero que le gustaría volver?
G.F.: Tuve la posibilidad de viajar por casi todo el mundo, me gustaría volver a algunos lugares específicos de España, de Italia donde me siento muy bien y muy cómodo, quizás tiene que ver mis ancestros calabreses y gallegos... Donde también quiero volver siempre es a la provincias argentinas que es donde mejor me siento. Cantar hasta en los pueblos más recónditos del país es siempre un placer, recibir el cariño y el afecto de la gente es de las cosas que más extraño.
P.: En sus inicios se codeó con grandes figuras del tango ¿Qué recuerdos tiene de aquellos años? ¿Y qué enseñanzas le dejaron?
G.F.: Cuando tenía once años fui a cantar a un programa que estaba en el viejo canal once (hoy Telefe) y me acompañaron Aníbal Troilo y Roberto Grela. Troilo fue muy cariñoso conmigo, yo era chico pero ya hacia cinco años que cantaba. Me dijo que yo "tenia pasta" pero que me tenia que enseñar a cantar, yo estaba acostumbrado a cantar en las cantinas. Así que empecé a estudiar en su casa de la calle Paraguay, estuve como un año y medio haciendo repertorio. Siempre recuerdo que la primer cosa que me dijo cuando yo pegué un grito fue: "No pibe así no, no se canta de afuera para afuera, se canta de adentro para afuera" y yo que tenía once o doce años, sentí que en una frase me había explicado todo. Troilo era una persona que sentía que los tangos era profundos de por sí y le daba vergüenza como los cantores de la década del setenta y el ochenta los "dramatizaban" por de más. Él me decía que los cantores debían ser "meros emisores del discurso de los autores".
Otros grandes referentes en mi vida fueron: Roberto Grela, con él estudié guitarra y fue muy cariñoso conmigo y Sebastián Piana, con él estudie armonía e instrumentación. Hugo del Carril también fue una persona muy importante en mi vida, a través de su representante insistió para que yo este en "Grandes Valores del Tango". Hay muchísimos más, Alberto Marino también fue mi maestro de canto, con Tito Francia estudié guitarra y con Lucio Demare estudié repertorio. Demare fue un ser humano increíble y un músico fuera de serie, yo era muy chico pero recuerdo que sentía que él era más que un pianista, la forma en que utilizaba sus manos daba la sensación de que era un cantante que se acompañaba así mismo.
Con el "Polaco" Goyeneche me juntaba en su casa de Saavedra y hacíamos análisis de texto, me hacia leer frases de tangos. Por ejemplo él me decía "Trenzas del color del maté amargo ¿Qué quiere decir?" y así analizábamos las letras... Esa fue mi vida entre todos esos grandes. Tuve la suerte de conocerlos a todos y de poder aprender de ellos.
P.: ¿Qué puede esperar el público de su show del viernes en el Tasso?
G.F.: La pandemia me instigó a rearmonizar todos mis arreglos, a rearmarlos nuevamente y los armé para dos guitarras. Lo hicimos con Angeleri, armamos todo mi repertorio para dos guitarras. Tenemos un álbum que se llama de "Criollos y Tangueros" que ganó el premio Gardel, y es un disco donde hay muchas canciones criollas y tangos camperos. Allí recuperamos un montón de material que estaba perdido y la mitad del álbum lo escribí junto a junto a Luis Longhi, así que vamos a presentar esas cosas. Hemos ensayado muchísimos y estamos muy concentrados, realmente hay una sincronización muy grande entre los dos. Hay mucha intimidad y a la vez mucha libertad dentro del show.
Guillermo Fernández posee más de 56 años de carrera, como cantante, compositor y productor ha lanzado 14 discos. Protagonizó varios musicales y produjo, escribió y protagonizó, la opere tanguera “Gardel, el musical”. El ganador en el año 2005 y 2015 del Diploma al Mérito de los Premios Konex a la Música Popular como uno de los cinco mejores cantantes de tango de la década se estará presentando el próximo viernes 6 de agosto a las 20hs en el Torquato Tasso.
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