Hollywood lanza cada vez más films en Japón

Espectáculos

Las productoras estadounidenses han convertido a Tokio en una base de lanzamiento de sus estrenos cinematográficos para impedir el declive de Hollywood en Japón, segundo mercado mundial de cine.

Si recientemente fue lógica la elección de Tokio para estrenar «Cartas desde Iwo Jima», que narra un episodio de la Segunda Guerra Mundial desde la perspectiva nipona, hace menos de un mes era «El hombre araña 3» la película presentada para todo el mundo en el lujoso complejo Roppongi Hills de la capital japonesa.

El caso de la tercera entrega de los desencuentros del hombre araña con superpoderosos malhechores es comprensible: detrás del contorsionista arácnido está el gigante nipón Sony.

Además, esta semana se anunció que el 28 de junio será estrenada en Tokio «Harry Potter y la Orden del Fénix», la última entrega de la Warner de las peripecias del mago adolescente interpretado por Daniel Radcliffe, quien acudirá al lanzamiento.

El esfuerzo de Hollywood por seducir a los consumidores japoneses con la maquinaria publicitaria que suscita en los medios de todo el mundo con cada nuevo estreno no es casual.

En 2005 las peliculas locales superaron a las producciones de la factoría hollywoodiense en número de espectadores, una tendencia más pronunciada durante el año pasado.

En 2006 las películas japonesas sobrepasaron en cuota de pantalla a todas las de origen extranjero por primera vez en 21 años.

Entre las razones de este declive, el director del Instituto de Cine Kinema Junpo, Yoshio Kakeo, destaca la pérdida de interés de los japoneses en las historias de Hollywood y la caída de la importación de cine europeo por parte de los distribuidores nipones.

La industria japonesa considera que una película ha sido un éxito cuando recauda más de

2.000 millones de yenes (16 millones de dólares), y el año pasado 28 films locales superaron este limite, frente a las 22 producciones extranjeras que lo lograron.

Kakeo aseguró que a pesar de que los '90 fueron los años en los que irrumpió una nueva generación de cineastas, liderados por el aclamado Takeshi Kitano, en esa década el cine japonés se situó en el punto más bajo en términos de cuota de pantalla.

Sin embargo, a partir de mediados de los '90 los estudios de televisión se incorporaron al mercado del cine y dieron un impulso fundamental a la industria local.

A pesar de la homogeneización de contenidos y la reducción expresiva que implicó este impulso, la salud económica de la industria japonesa mejoró sensiblemente con la llegada del siglo XXI.

Este paso coincidió con otro fundamental en Hollywood, ya que en 1993 el mercado de exportación de la industria estadounidense pasó a ser más importante que el doméstico para los grandes estudios de la meca del cine, entre otras razones por el progresivo aumento del costo de las películas.

Kakeo auguró, sin embargo, un reparto salomónico del 50 por ciento del mercado para la industria japonesa y el otro 50 por ciento para los extranjeros en general.

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