Juego de escondidas fatal (y algo extenso)

Espectáculos

Hay gags que mezclan con ingenio el humor negro y la sátira social.

Toda boda implica un tipo de ritual diferente según la tradición social de los novios. Como explica uno de los personajes de “Ready or Not”, “la gente rica es distinta”. Eso lo descubre, antes de consumar sus nupcias, la sufrida Samara Weaving, una chica de clase baja, sin un solo pariente en el mundo, que como una Cenicienta moderna va a casarse con el heredero del clan Le Domas, magnates de la industria de los juegos de tablero y entretenimientos familiares, rubro que lideran desde los tiempos de la Guerra de Secesión. El asunto es que hay un ritual de los Le Domas, atribuido a un contrato entre el bisabuelo fundador de la empresa y su misterioso socio, el señor LeBail: cada vez que un miembro del clan se case, el nuevo integrante debe elegir al azar uno de los juegos de la firma. Pero el problema es cuando toca jugar a las escondidas, que vienen con un disco para musicalizar el clásico juego infantil, e implica un sacrificio humano. Según la tradición, si al amanecer la novia no ha sido “encontrada” y sacrificada, todos los Le Domas morirán. De modo que esta película, básicamente, es un largo juego de escondidas en las habitaciones de la mansión Le Domas.

Expertos en films en episodios como “V/H/S”, los codirectores Bettinell-Olpin /Gillet pensaron un planteo al estilo de “Dimensión Desconocida”, lo que estira desvergonzadamente el asunto a 90 minutos. Hay buenos gags que combinan con ingenio el humor negro y la sátira social, y mucho gore pensado para revivir los tiempos muertos del guión liquidando personajes al por mayor. Un detalle: Andie MacDowell, la estrella de “Cuatro bodas y un funeral”, forma parte del elenco de esta única boda con muchos funerales.

“Boda sangrienta” (“Ready or Not”, EE.UU.) Dir.: M. Bettinelli-Olpin, T. Gillett. Int.: S. Weaving, A. Brody, A. MacDowell.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario