29 de junio 2004 - 00:00

La disciplina de una orquesta

National Polish Radio Symphony Orchestra. Dir.: G. Chmura. Solista: B. Bolkin (violín). Obras de W. Lutoslavski, P. I. Chaicovsky y A. Bruckner. (Teatro Colón. Org.: Fund. Cult. Coliseum.)

La Orquesta Sinfónica de la Radio Nacional Polaca
llegó a nuestra ciudad desde Montevideo, pero sus instrumentos quedaron allá. Mientras tanto, el embajador Llawomir Ratajski y su esposa les hicieron conocer el criollo choripán en la residencia. La burocracia aduanera logró que los instrumentos se liberaran prácticamente sobre la hora del primer concierto.

Para el segundo, con los ánimos más calmos, la orquesta fundada en 1935 en Varsovia estuvo a la altura de sus antecedentes internacionales. Colaborando con el violinista Boris Belkin, de intensa trayectoria y apreciado por el público local, hizo una encendida y entusiasta versión del Concierto en Re Mayor Op. 35 de Chaicovsky. El arco seguro y el virtuosismo nato del intérprete ruso se explayó con su extrovertido discurso y comunicativa energía. Aunque recibió una intensa y prolongada ovación, se negó a otorgar «bises», seguramente por la longitud de la segunda parte del programa.

La Sinfonía N° 6 en La Mayor de Bruckner, fuertemente influida por Wagner y estrenada por Mahler, es una obra de intensos temas, algunos misteriosos, otros melancólicos, envasados en una orquestación catedralicia, y cuya ejecución toma una hora de intensidad orquestal. La versión fue impecable, sobre todo en la sección de bronces con sus organísticas intervenciones, así como los matices expresivos en las maderas. El director Chmura conoce hasta el mínimo detalle de la partitura y para él no existen brumas.

Coronaron la velada con el «Vals triste» de Jan Sibelius, con el debido clima nostálgico, pero mucho más rítmico de lo que estamos acostumbrados a apreciar por estas latitudes; no obstante, una concepción muy interesante.

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