El excelente trabajo de Maximiliano Guerra en el papel de
Jasón no ensombrece la gran performance de Silvina Cortés
(Medea), en un espectáculo de inusual calidad en todos
sus rubros.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La línea seguida por el coreógrafo es la del conflicto de los personajes principales en el seno de una familia. Las otras líneas entrecruzadas son las de la guerra como hecho recurrente,con lo que
La estética del espectáculo no sólo acompaña sino que contribuye a crear climas con sus ioletas, celestes, fucsias y rojo para el segmento final, uno de los más electrizantes de los vistos últimamente en la compañía. Las luces de Eli Sirlin y la escenografía y el vestuario de
Dejá tu comentario