21 de agosto 2006 - 00:00

La música degenerada

La música degenerada
Para el Tercer Reich, la expresión máxima de la Entartete Musik («Música degenerada», en el sentido racial de la palabra) fue la ópera «Jonny toca». Con este afiche la representaron: un negro tocando jazz, al que le adosaron una estrella judía. Su autor, Ernst Krenek, gozaba de amplia popularidad antes de la llegada de Hitler al poder. Austríaco, nacido en Viena en 1900, Krenek estaba fascinado con las posibilidades culturales del Nuevo Mundo.

Su cultura era vastamente europea, aunque la sentía como una cultura agónica: creyó que la expresión del siglo XX estaba del otro lado del Atlántico. Asombrosamente, tanto «Jonny toca» como la primera película sonora de la historia, «El cantor de jazz», son del mismo año, 1927, y ambas tienen como protagonista un falso negro, un blanco pintado. Ambas fueron expresiones de ruptura e iniciaron fecundos cambios en el arte. Desde luego, la reacción de ambos países fue muy distinta. En EE.UU., «El cantor de jazz» fue un acontecimiento que hizo famoso a Al Jolson, y en cambio Alemania prohibió con asco «Jonny toca». Krenek se refugió en California y él, como tantos otros vieneses y alemanes expulsados, alimentaron la cultura norteamericana del siglo XX.

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