12 de abril 2001 - 00:00

La vuelta al pago en cálido film-homenaje

«Un amor en Moisesville» (Argentina, 1999-2001, habl. en esp.) G. y Dir.: A. Ottone. Int.: V. Laplace, M. Figó, C. Lincovsky, N. Frenkel, J. P. Reguerraz, E. Bardi, M. Berliner.

La vieja colonia judeo-santafesina celebra su centenario, y uno de sus hijos, hoy consagrado actor, vuelve para ofrecerle un espectáculo. Vuelve, también, para tratar de reconciliarse con su padre, con quien había roto relaciones, más de veinte años atrás, cuando decidió cambiar sus estudios de leyes por la aventura de las tablas.

Hay otro motivo para el regreso: también hace más de veinte años, aquel muchachito debió dejar su primer amor en manos de una feroz idische mame, y nunca más pudo rescatarlo. La chica creció, se casó con otro, tuvo una hija... Gracias al cielo, siempre hay segundas oportunidades. El nudo que hace más interesante el relato es que ahora este hombre confunde a su idealizada novia con la loquita de la hija, al mismo tiempo que su padre lo confunde con el hijo mayor, más responsable, pero definitivamente per-ido. De todos modos, es un nudo que se desata con cinematográfica facilidad. El pueblo está de fiesta, y sus personajes, también.

Narración sencilla, de estilo clásico, casi de telefilm, «Un amor en Moisesville» evoca cosechas, crecimientos, camionetas Estanciera, peleas familiares, velorios, fiestas, reencuentros, reconciliaciones. Tiene sus defectos: la liviandad y algunos diálogos medio recitativos, inoportunos, o de viejo estilo (hoy las mismas frases serían más creíbles si fueran dichas en otro tono). Pero también tiene sus méritos: elenco apropiado, con buenos jóvenes fogueándose, y un cariño aun más apropiado. Esta película la hizo Antonio Ottone, un «goy», en memoria de su amigo y colega Alberto Fischerman.

Dejá tu comentario

Te puede interesar