27 de abril 2007 - 00:00

Laberinto de miradas a lo urbano y rural

«Pampa y cielo» (1962). Tinta sobre papel de Antonio Berni que integra la notablemuestra de la Fundación Osde «Pampa, ciudad y suburbio».
«Pampa y cielo» (1962). Tinta sobre papel de Antonio Berni que integra la notable muestra de la Fundación Osde «Pampa, ciudad y suburbio».
Las muestras de Imago-Espacio de Arte-Fundación Osde se caracterizan por su exhaustiva investigación y carácter reflexivo. Así sucedió con «Cuerpo y materia», «La vida de Emma-Taller de Spilimbergo», «Premio Osde», «Proyecto Federal-Córdoba en Buenos Aires».

«Pampa, ciudad y suburbio» con la que se inicia el ciclo 2007, constituye una extraordinaria aproximación a tema propios, abordados desde la perspectiva de los artistas viajeros con sus litografías y cartografías, pasando por un vasto arco pictórico hasta los medios electrónicos actuales. La selección de casi 80 artistas a cargo de Laura Malosetti Costa -curadora de la muestra y autora de los textos del catálogo- propone «confrontar la vivencia íntima y sensible del entorno con los discursos de la patria y el llamado 'paisaje nacional', plantar diálogos y continuidades, contrastes, conflictos, problematizar la percepción y representación del lugar propio y de la distancia, la perspectiva que permite captar la inmediatez y la inmensidad».

El recorrido evita tanto el encasillamiento histórico como el de las técnicas empleadas, y si de confrontación se trata un ejemplo es «Piquete en los bajíos de Barragán» (2001) impresión sobre polivinílico de Leonel Luna, un conjunto de autos a manera de protesta en medio de la llanura y un pequeño óleo sobre madera, «La vuelta del malón» (ca. 1890), de Angel Della Valle.

Esta suerte de zapping de la mirada, en esta ocasión muy positivo dada la intención y el contenido de la muestra, nos lleva en el núcleo «Ciudad» a esa visión minuciosa desde el río del alemán Roberto Lange (ca. 1855), litografías de carácter documental, hasta la muy protagónica en «Miércoles soleado» o «Jueves tormentoso» (2000), óleos de Carlos Alonso.

En este núcleo se destaca la poética instalación fotográfica específica para el sitio -24 copias-, «Horizonte en cúpula» (2007) de Martín Bonadeo.

El plano topográfico de la provincia de Buenos Aires dedicado a Juan Manuel de Rosas (Museo Histórico de Buenos Aires Cornelio Saavedra) por John Arrowsmith en 1840, miembro de una familia que dominaba el mercado de los mapas en Inglaterra, convive con la subjetiva cartografía de Kuitca, el registro azaroso de Macchi, la asfixia laberíntica de León Ferrari y la video instalación interactiva situada en el ascensor, un sofisticado registro de control, medición y vigilancia que actualmente se puede ejercer sobre el ciudadano y su habitat, de Graciela Taquini.

No podían faltar las utópicas ciudades de Xul Solar, las claves secretas de los collages de Nigro, o el delirio de grandeza en las de Daniel Santoro. La ciudad crece, el paisaje se modifica, Pío Collivadino pinta la periferia, Horacio March registra la melancolía, Horacio Coppola y Grete Stern fotografían arquitecturas que devendrán emblemáticas.

La Boca: tema fascinante para Lacámera, Pacenza, Daneri, Lazzari que la trataron de manera intimista opuesta a la exuberancia quinqueliana, la visión crítica de Gabriel Salomón con sus chimeneas de zinc, la violencia en las fotos de Juan Travnik en la notable «Humo» (pólvora sobre tela) de Tomás Espina, los enfrentamientos callejeros en la heliografía de Graciela Sacco, la villa miseria que Berni toma como tema a fines de los 50, y las fotos recientes de la miseria más extrema que rodea a la ciudad de Cristina Fraire.

El núcleo «Pampa» no es solamente el paisaje idílico, pintoresco, la llanura apacible. Remite a guerras, a travesías dolorosas, a conquista a sangre y fuego, a la aparición del ferrocarril, una joyita perteneciente al Museo Histórico Nacional es la obra de Eduardo Cerruti, miniaturista y retratista nacido en Génova, radicado en Buenos Aires en 1887, «Inauguración del Ferrocarril en la República Argentina : Pasageros (sic): Mitre, Vélez Sarsfield, Obligado, Lavallol, Alsina, Ingeniero Alem».

Es interesante detenerse ante el conjunto de artistas incluidos en «La Pampa domesticada»: Walter de Navazio, Malharro, Ramón Silva, mirada centrada en los problemas lumínicos así como ciertos paisajes texturados de Policastro. «Horizontes», «Cielos», Pastizales» son divisiones fascinantes.

Hallazgos como las apaisadas acuarelas en la más pura tradición inglesa de Thomas Gibson, un escocés que se radicó en 1825 en lo que es hoy General Lavalle con un título tan explícito como, por ejemplo,

«Las Pampas. Extraña aparición provocada por el humo proveniente de alguna parte a la caída del sol». Esta obra tiene su correlato con la serie de Miguel Ocampo de 1981 o la línea de fuego de la toma directa de Juan Doffo de 1999 en Mechita, su pueblo natal, la fotografía panorámica de Esteban Pastorino (2001) o «Itinerario hacia el humo» fotografía sobre papel metal (2005/6) de Matilde Marín. Si de cielos se trata, la atmósfera luminosa de Prilidiano Pueyrredón, la tinta sobre papel «Pampa y cielo» (1962) de Berni que ilustra la tapa del catálogo, los ominosos cielos de Stupía, las constelaciones de Pesce, la visión arrebatada de Noé.

La famosa frase que describe a la pampa como un «océano de pasto» ha inspirado a varios artistas como Marina Curci, Jorge Macchi, Jacques Bedel, Juan Travnik, Sol Aramendi y su video instalación, así como la muy atrapante instalación sonora y lumínica de Mónica Millán, «Picnic a orillas del Paraná». Una muestra imperdible que permite la comparación y reflexión entre el pasado y el presente, que suscita la admiración por la creatividad de nuestros artistas y que constituye un verdadero goce estético. (Suipacha 658, clausura el 1 de junio.)

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