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En su oficina lo que más se destaca son dos televisores siempre encendidos, uno con «Venus» y el otro con «Playboy TV». Cuando se le pregunta cómo hace para trabajar en esas condiciones ni siquiera se inmuta: «estoy acostumbrado», afirma. La información sobre la audiencia y los hábitos de los abonados a los canales para adultos no es algo que se comparta o que se haga público muy seguido. Son datos que cualquier persona relacionada con la industria del entretenimiento para adultos quisiera tener. Es una industria que mueve muchísimo dinero anualmente.