El lunes que viene, cuando se estrene la nueva temporada de «Lost», millones de fanáticos
ya habrán accedido a ella, merced a que sus creadores decidieron abrir la serie a la
red tomando el camino opuesto de quienes batallan contra la piratería.
Dentro de una semana se estrena en cable la nueva temporada de la serie «Lost», que bien puede equipararse y hasta superar el fanatismo que generó «El señor de los anillos» o «La guerra de las galaxias», si se tiene en cuenta que se trata de un fenómeno relativamente nuevo (surgió en 2004) y generó adicción entre millones de televidentes en mucho menos tiempo de lo que lo hicieron las trilogías fílmicas de Peter Jackson, George Lucas o los libros y las películas del Harry Potter de J.K. Rowling, La principal razón de tal «pandemia» puede explicarse por su propagación inmediata en Internet, dato que sus creadores aplicaron deliberadamente para abrir la serie a la red y tomar el camino opuesto de la música o el cine en su batalla contra la piratería.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El argumento de «Lost» partede un grupo de personas que sobrevive inexplicablemente a una catástrofe aérea y habita durante meses en una isla. Según sus responsables, la serie plantea interrogantes tales como si es el destino lo que signa la existencia del ser humano o es el hombre quien traza su propia contingencia.
Mientras las sagas fílmicas mencionadas originaron colas interminables en las salas de cine antes de los estrenos (así como ante cada nuevo libro del mago Potter se ve gente durmiendo a las puertas de las librerías), los capítulos de «Lost» se aguardan en el mundo frente a la pantalla de la computadora. Los episodios se emiten los miércoles por la cadena norteamericana ABC y aparecen disponibles en Internet una hora y media más tarde, con el objeto de ser bajados desde cualquier punto del planeta. La política de difusión es deliberadamente «libre», con autorización a acceder gratuitamente a los episodios y copiarlos en CDs o dispositivos digitales.
La «Lostmanía» se alimenta de esa fuente inagotable que es el suspenso y la obligada espera (una semana) para conocer cómo sigue la historia. Recién al día siguiente están disponibles en Internet los subtítulos que crean los mismos fanáticos, orgullosos de contribuir a la propagación de esta obsesión en que se ha convertido «Lost».
Por todo esto, no son muchos los fanáticos que quedan sin haber visto la primera parte de la tercera temporada que lanza AXN el próximo lunes. Igual se reunirán a verlo por TV en grupos y debatirán luego, tal como vienen organizando hace meses en los foros de Internet.
Durante los períodos de espera de las temporadas estreno, (intervalo de verdadera abstinencia para los «lostmaníacos»), se agotaron las ventas de DVDs y videos de la serie. En cuanto a los secretos de «Lost», se fueron develando algunos. A saber: luego del espionaje de los seguidores se descubrió la locación en que se filma la serie: la isla Oahu, en Hawai, donde los actores viven junto a sus familias, surfean, toman sol y, de paso, trabajan.
El sitio «Lostpedia.com» emula la enciclopedia más famosa de Internet, Wikipedia, donde con previo registro se encuentran definiciones de términos de la serie, así como quejas porque ABC mantuvo «Lost» fuera del aire por largo tiempo.
Otra de las páginas de Internetinventadas por fans (o bien por los creadores de la serie, quién sabe) fue Driveshaft.com. Ese es el nombre de la banda de rock de uno de los personajes, Charlie, y en ese sitio lamentan que la gira musical por Finlandia esté suspendida por la desaparición del personaje (está «perdido» en la isla de «Lost» tras el accidente aéreo). Así, la ficción televisiva se potencia de manera inusitada gracias a la ficción en Internet.
En el sitio Lostpedia.com se cuenta, por caso, que los actores que cometieron algún error en la vida real, como enamorarse de algún compañero de trabajo o generar cualquier tipo de conflicto en el staff, fueron asesinados en la ficción y echados del programa.
Los tatuajes de «Lost» son furor, sobre todo el logo del proyecto Dharma (uno de los principales enigmas de la isla), aunque también hay varios que se han tatuado los misteriosos números de «Lost», 4 8 15 16 23 42.
Esa serie numérica también fue utilizada para jugarle a la lotería, como ocurrió con el personaje Hurley, quien cree que está poseído por alguna maldición tras haberse hecho millonario gracias a esos ¿ diabólicos? números, que conoció de boca de uno de sus compañeros del neuropsiquiátrico. Sobre los números, 4 8 15 16 23 42, hubo grupos de matemáticos fanáticos de «Lost» que estudiaron las posibles conexionesy lógicas pero no encontraron respuestas.
Los actores reciben los guiones dos días antes de la filmación para evitar filtraciones de contenido. Sólo cuando abren el libro del capítulo a filmar en los dos días siguientes, se enteran si morirán o seguirán en carrera. Se estima que para futuras temporadas (se habla de al menos siete escritas) los cachets de los protagonistas superarán el récord de «Friends», a quienes se pagó 1 millón de dólares para protagonizar los últimos capítulos.
La aerolínea ficticia «Oceanic», en la que viajaban los náufragos, también es utilizada por otras películas y series. Por superstición, ABC no quiso que el avión que se usó para la construcción del set llegara por vía aérea. Así, cuarenta empleados desmantelaron la nave en cinco días y la enviaron por barco. Igual temieron al naufragio pero no sufrieron contratiempos.
Dejá tu comentario