29 de mayo 2001 - 00:00

"Mamelles", con puesta plena de hallazgos

Escena de la obra.
Escena de la obra.
«Les mamelles de Tiresias», ópera de F. Poulenc. Con M. Sotelano, M. Lombardero, L. Estévez, G. Centeno, M. de Salvo, S. Sorarrain, M. Sardi, J. Contegni, V. Tomás, R. Bravo, L. Capria, L. Garay Bacca, J. Escudero y Ramiro Romero. Régie y esc.: W. Landin. Dir. coro: M. Pesce. Orq. Ensamble del Plata, Dir.: S. Frangi. (27/5, teatro Avenida.)

En otro osado emprendimiento, Juventus Lyrica presentó como una unidad sin cortes la ópera bufa en un prólogo y dos actos «Les mamelles de Tiresias», sobre un poema surrealista de Guillermo Apollinaire, exaltado por la música de Francis Poulenc, que el público francés conoció el 3 de junio de 1947. Para el «cartellone» de la producción local se recurrió al retrato de una de las más deslumbrantes y discutidas «mamelles» criollas: Isabel Sarli, quien no sólo no se molestó sino que bendijo con su presencia la noche de estreno.

En varias secuencias se intercalan fragmentos de sus films, cuidadosamente elegidos, con un sesgo de romántica evocación (envuelta en tules corriendo por una brumosa foresta, otra en un baño de espuma, y un final en que luce increíblemente joven, con mirada entre sorprendida e inocente, al lado del infaltable Armando Bo).

Grotesco

En este mesurado grotesco, es el marido quien decide tener muchos hijos para cubrir el déficit demográfico, y trae al mundo 40.049. En la puesta de Landin, estos nuevos habitantes han tomado un modelo universal del ideal de belleza... las muñecas Barbie, que se mueven en escena como modernas Copelias. Estas ideas, y otras igualmente acertadas, actualizan el original que Apollinaire escribiera en 1903 y que se representó en 1917 con música de Germaine Albert-Birot y que pasó al olvido.

Es la música de Francis Poulenc la que da encanto y estimula la acción teatral a un texto absurdo ma non tanto, en el que está mencionado el genio de Picasso. El mismo compositor que luego dejaría el «Diálogo de Carmelitas» y el monodrama «La voz humana» según el texto de Jean Cocteau, ya sabía cómo aplicar su inteligencia y sensibilidad.

También la aplicó
Willy Landin, logrando una puesta en escena cargada de simbolismos para la reflexión sin desechar la diversión, en una acción sin baches y escenografía funcional, con marcaciones exactas y muchos hallazgos inéditos, como las inmensas manos de Teresa en su rol de adivina, seis veces el tamaño de la cabeza y las articula, tanto para expresar temblores nerviosos como para tiernas caricias.

Excelente la «troupe» de Juventus Lyrica: 96 participantes, entre músicos, cantantes, bailarines y actores, y más de 30 técnicos, que pusieron todo su entusiasmo para exhumar esta joyita que nos faltaba conocer. Repite el domingo 3 de junio a las 17.
  

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