Enviada especial a Mar del Plata - Comenzó la edición 41° del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. En el Teatro Auditorium, su clásica sede, subió el telón con "Caballo Salvaje Nueve" de Martin McDonagh, que fue bien recibida, en un contexto que demuestra que pese a las dificultades todavía existe el fiel espectador del festival: ya se agotaron más de 40 funciones. El encuentro cinematográfico recién arrancó, pero hay expectativas y son altas.
Semanas atrás, el programador Gabriel Lerman había afirmado que había un "riesgo" en cuanto a la categoría A del festival -solo 17 en el mundo tienen esa clasificación, como Cannes o San Sebastián-, sin embargo, en la apertura se mostró positivo. "Está asegurada su continuidad. Surgió una preocupación personal, pero no hay que preocuparse porque precisamente la gente está respondiendo, está viniendo al festival y porque basta darse una vuelta para ver que esto es un éxito", sostuvo en diálogo con Ámbito.
Quien también se mantuvo optimista fue el presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Carlos Pirovano: "Lo que sí es cierto es que por primera vez a los festivales A se los está midiendo por el número de espectadores, pero Mar del Plata siempre ha tenido un buen número; y no, no es un problema".
Una nueva edición con entradas agotadas y una ciudad que se tiñó de rosa
"Esta vez hay más difusión", dijo un taxista marplatense, algo llamativo, ya que el año pasado el oriundo afirmaba que no contaba con información del propio festival. Ahora la ciudad se tiñó de rosa, el color elegido de esta edición, que lo acompaña una consigna que propone "dialogar con el mundo".
Una nueva edición que propone que el cine argentino "dialogue con el mundo".
"El cine argentino tiene una impronta propia, pero tiene que ser un ente vivo, tiene que evolucionar, tiene que crecer, tiene que modernizarse, y para eso tiene que ver lo que el resto del mundo está haciendo, tiene que también aprender y desaprender y todo esto se hace dialogando, por supuesto", sostuvo el Presidente del INCAA.
Lo que sí es cierto es que, más allá de la buena convocatoria y la destacable selección de películas internacionales, es evidente la baja convocatoria del cine nacional. Incluso la sección de Competencia de Largometrajes Internacionales cuenta con un solo film argentino, cuando años anteriores el número era más alto. No hay que olvidarse de que, a dos cuadras de la clásica sede, está Fuera de Campo, el festival alternativo que confronta con el oficial, donde su plato fuerte son, justamente, las películas nacionales.
Más allá de su programación, los organizadores remarcaron que es alentador que, en tiempos de baja concurrencia en cines, las entradas se estén agotando. Tampoco cantan victoria antes de tiempo, pero se puede decir que público hay y hoy está en Mar del Plata.