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4 de noviembre 2021 - 00:01

“La música para el primer episodio es la más difícil”

Diálogo con Camilo Frodeval y Dan Zlotnik, compositores de las bandas de sonido para “Maradona, sueño bendito” y “Luis Miguel”, entre otras series.

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¡Se graba!.Camilo Frodeval y Dan Zlotnik en las consolas de mezcla de sonido para una miniserie.

“Nosotros teníamos el primer episodio de la serie de Maradona desde hace casi dos años. Por supuesto, era una primera versión, un ‘corte’ que nos había gustado mucho”, dice a este diario el saxofonista, compositor y productor Dan Zlotnik desde México.

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“Pero era todo un compromiso, porque si se llegaba a filtrar el episodio y lo agarraba la piratería, no trabajaríamos nunca más en la industria Por eso encontramos una manera que ideamos nosotros para trabajar: con la versión de las imágenes en un disco rígido doblemente cifrado, mientras que la música que íbamos componiendo la teníamos a mano, online, y nos pasábamos la partitura que íbamos corrigiendo y rehaciendo”. “Siempre el primer episodio es lo más difícil”, agrega su socio, el productor Camilo Froideval, que también trabaja en México aunque en este momento está visitando a su familia en Gualeguaychú “porque es el que da el tono sonoro a toda la serie, y no siempre es fácil encontrarlo; ahí es donde está el mayor trabajo”.

Froideval y Zlotnik son argentinos pero desde hace más de una década trabajan en México y se han posicionado entre los principales productores musicales de aquel país. Además de éxitos como las tres temporadas de la serie biopic de Luis Miguel, la de “Selena”, “La casa de las flores” y la actual “Maradona, sueño bendito”, ambos han trabajado en docenas de álbumes de artistas como Molotov, Julieta Venegas y Natalia Lafourcade, obteniendo múltiples discos de oro y platino. Además, Zlotnik a puesto su saxo al servicio de músicos del calibre de Gloria Gaynor o John Zorn y docenas de intérpretes de jazz internacional con los que en algún momento de su carrera llegó a hacer centenares de shows al año.

Zlotnik llegó a México con su saxo en el 2001: “Salí para allá justo antes de que explote todo, y lo primero que me llamó la atención de México fue el tamaño; es todo muy grande, enorme. Y además hay una tradición de tocar en vivo que en la Argentina se fue perdiendo hace tiempo; por ejemplo, en el pueblo más chiquito si hay una fiesta siempre va a haber una banda que toca en vivo, y cualquier músico se puede ganar la vida haciendo eso. Después actué en muchísimas sesiones, muchas producida por Camilo, y en un momento me di cuenta de que, a diferencia de otros instrumentos, el saxo tiene una sola voz musical, y entonces empecé a hacer arreglos para otros instrumentos, así tenia varias voces. Y de ese modo fue como me pasé de un lugar del vidrio del estudio al otro”.

Productor

En cambio, Froideval ya llegó a México como productor: “Yo tenía una banda desde chico y nunca me gustaba cómo sonaban nuestros demos. Además, cuando me compraba un disco, leía todos los créditos, y me preguntaba cuál sería el trabajo de, por ejemplo, George Martin con Los Beatles. Así, en un momento me empecé a fascinar con las perillas del estudio, hasta que conseguí un trabajo como asistente y produje los demos de mis amigos que también tenían bandas. Y un día faltó el ingeniero de sonido y me llamaron a mí para cubrirlo. Ese día debuté como productor borrando por error toda una pista de bajo”.

“Empezamos juntos con una película de animación que necesitaba un tema de jazz”, recuerdan ambos a coro durante la charla que tuvieron vía zoom con este diario “Armamos un tema tipo big band y nos divertimos muchísimo, a pesar de que el demo nunca fue aceptado. Pero así fue como terminamos trabajando juntos”. La diversión es lo que atraviesa el recuerdo de sus mejores trabajos, aunque a veces se puede complicar el cronograma y aumenta la presión, como cuando al principio de “Luis Miguel” la producción fue interrumpida por el terremoto y los tiempos generales se acotaron.

“En esa serie las canciones de Luis Miguel que canta Diego Boneta están producidas por nuestro amigo Kiko Cibrián, pero nosotros hicimos toda la partitura y también la parte realmente más divertida, que es la de las canciones de otros artistas, a veces ficticios, que aparecen en la serie, por ejemplo las canciones de Luis Rey y su hijo que son originales nuestras”, dice Zlotnik.

“El éxito nos dio más tiempo en la segunda y tercera temporadas, pero ahí estuvo la pandemia y, si bien estamos acostumbrados a trabajar virtualmente, otra cosa es hacer arreglos para una orquesta sinfónica por zoom, como hicimos para ‘La casa de las flores’ o algunas partes de ‘Maradona’” dice Froideval, quien agrega que para la serie del 10 “hicimos muchas cosas que quedaron fuera porque en todas las series hay escenas optativas que luego van cambiando y se pueden reemplazar; aquí, además de la partitura, nos ocupamos de los tanguitos que canta Maradona y cosas así”.

Por último les preguntamos a estos dos productores cuál creen que es la principal diferencia entre el rock mexicano y el argentino. Ambos coincidieron en que “en México está la cercanía con los Estados Unidos y, por eso, tanto los medios como los presupuestos son más amplios. “Pero en la Argentina tenemos algo que, salvo tal vez en la Inglaterra de fines de los años 60, no ha habido nunca en ningún otro lado, y es que en un mismo sitio coincidan gigantes como Charly, Spinetta, Sumo y Cerati”, coinciden categóricamente, “y eso es algo que no se puede reemplazar por nada”.

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