20 de julio 2022 - 00:00

Murió Claes Oldenburg, pionero del arte pop en lo urbano

oldenburg. El artista, de 93 años, murió en la ciudad de Nueva York.
oldenburg. El artista, de 93 años, murió en la ciudad de Nueva York.

Claes Oldenburg, pionero del pop art, murió a los 93 años en Nueva York a partir de complicaciones generadas tras una caída, según informó un portavoz de la galería neoyorquina Pace. Oldenburg era conocido principalmente por sus instalaciones que replicaban objetos cotidianos a gran tamaño, como cucharas, peines, helados, sellos de goma, billetes, que durante un tiempo instaló en lugares poco convencionales y al aire libre, como una monumental escultura de una cuchara sosteniendo una cereza o la de un juego de bolos casi suspendidos sobre el aire.

Oldenburg había nacido en Estocolmo el 28 de enero de 1929, vivió en Oslo con su familia hasta 1936, cuando se trasladaron a Chicago, donde su padre fue cónsul. Realizó sus estudios en arte y literatura en la Universidad de Yale y posteriormente fue alumno del Instituto de Arte de Chicago. Debutó en una muestra colectiva en 1953 en esa ciudad, en la que antes trabajó en el departamento de música de una librería y como ilustrador para una revista, según precisó el Museo Guggenheim Bilbao sobre este escultor, al que dedicó una retrospectiva en 2012 con unas 300 piezas. “El artista es una máquina, pero una máquina humana, hipersensible, su oficio es el equilibrio y lucha con su ambiente afirmando aquello que falta”, expresó sobre su carrera.

Los objetos que Oldenburg desplegaba le dieron a la escultura pop una dimensión cotidiana de la segunda mitad del siglo XX. En 1961 se dio a conocer la instalación “The Store” (La tienda) que se exhibió durante dos meses en un establecimiento de Manhattan. En ese local amontonó vestidos, camisas, zapatos, sillas, cuchillos, tartas, pero confeccionados con alambres, papeles de periódicos, escayola y pintura. La propuesta pronto se convirtió en un lugar de moda para curadores, coleccionistas y artistas y poco después, en 1962, presentó una de sus piezas más célebres: “Dos hamburguesas con queso”, una escultura que representaba el epítome de la comida basura.

Dos años después, fue seleccionado para la colectiva que representó a Estados Unidos en la Bienal de Venecia y al año siguiente empezó a crear sus primeros monumentos urbanos de gran tamaño, siempre con tinte irónico y con el colorismo propio del pop.

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