29 de diciembre 2003 - 00:00

Murió a los 69 años Alan Bates

Alan Arthur Bates
Alan Arthur Bates
Londres (Reuters, ANSA) -Alan Bates, uno de los actores más versátiles y representativos de la llamada « generación iracunda inglesa», murió el sábado por la noche en Londres a los 69 años, tras una larga batalla contra un cáncer de hígado.

Nacido en Allestree, Alan Arthur Bates comenzó muy joven su carrera. Debutó en un teatro de Coventry en 1955 y al año siguiente en el West End, donde su afirmación definitiva llegó con «Recordando con ira», de John Osborne (1956).

Bates
era en esa época uno de los verdaderos «angry young men», que en la Gran Bretaña de la posguerra expresaban su protesta contra el establishment cultural y los clichés imperantes en la escena londinense. Junto a autores como Osborne y Harold Pinter -con quienes trabajó en la renovación de temas y lenguajes del teatro inglés-Bates triunfó no sólo en la obra ya citada sino también en «The caretaker» («El guardián», 1964) de Pinter.

En el cine, sus primeros trabajos también revelan su comunión plena con esa generación iracunda, la forjadora del «free cinema» en los años del swinging London, en películas como «The Entertai ner» («Imprevisto pasional»,
1960, de Tony Richardson y junto a Laurence Olivier) y en la versión para la pantalla grande de «El guardián» (1964, de Clive Donner, llamada en su estreno «El guardián nocturno»).

Trabajó en más de cincuentapelículas, y sus años de mayor esplendor fueron los 60 y 70. Fue el joven inglés a quien Anthony Quinn le hacía descubrir la vida en «Zorba el griego» (1964), el monarca loco de «Rey por inconveniencia» de Philippe de Broca (1966); no mucho después obtendría una candidatura al Oscar por «The Fixer» («El hombre de Kiev», 1968), de John Frankenheimer, aquel film carcelario en la rusa zarista y antisemita donde Bates interpretó estupendamente a un judío injustamente acusado de asesinato. A fines de la década, actuó en el clásico moderno «Mujeres apasionadas» de Ken Russell. Durante los años 70, el rostro de Bates ya quedó definitivamente identificado con papeles complejos, a veces tortuosos, en films como «The Go-Between» («El mensajero del amor», de Joseph Losey), «An unmarried woman» («Una mujer descasada», de Paul Mazursky) y la enigmática y fascinante «The Shout» («El alarido», de Jerzy Skolimowski, 1978), un thriller psicológico que se mantuvo largos meses en cartel, y que de alguna forma representó el traslado de los dramas de convivencia de Pinter al mundo de lo fantástico.

La carrera de Bates continuóen los '80 con actuacionesen películas atractivas, aunque ya sin la fuerza que tuvieron antes. Apareció en dos biografías musicales: «La rosa» (sobre la vida de Janis Joplin que protagonizó Bette Midler) y «Nijinsky», de Herbert Ross, sobre el famoso bailarín que actuó el argentino George de la Peña. Bates se reservó, acentuando los rasgos homosexuales del personaje, el papel de Diaghilev. Su último film realmente importante en esa década fue «Cuarteto», de James Ivory, junto a Isabelle Adjani.

Desde entonces, su carrera alternó entre el teatro (que empezó a atraerlo con la misma fuerza que en su juventud) y algunas participaciones secundarias en películas de todo género. Las más recientes en que se lo vio fueron
«La suma de todos los miedos» (de la serie de Tom Clancy) y « Gosford Park», de Robert Altman. Su última actuación fue en «The Statement», junto a Michael Caine.

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