La joven actriz con fans en todo el mundo, empezando por Israel, dice que rechazó «Bailando por un sueño», porque «no me gustan los escándalos, pero también porque me haría muy mal pasar por todas esas sentencias».
"Este trabajo te lleva a todo el día tan arriba, que ni siquiera en los momentos de relax podés dejar de pensar en el libreto o en el contrato que te espera", explica Luisana Lopilato sin perder la sonrisa. Por lo visto, no le pesa en absoluto haber trabajado sin interrupción desde los cinco años y seguir haciéndolo a un ritmo demoledor. Según dice, tampoco le quita el sueño ser famosa internacionalmente o recibir cada vez más propuestas como modelo y actriz. Gracias a sus primeras incursiones en «Chiquititas» («Tiny Angels» para los países de habla inglesa) y a sus pasadas giras con Erreway, la seductora adolescente de «Casados con hijos» tiene fans en todos los rincones del planeta, empezando por Israel. Allí es la heroína de una nueva telenovela, titulada «Candela», que se transmite por teléfonos celulares, a razón de 4 minutos por capítulo.
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Mientras compone con su hermana mayor las canciones de su próximo disco y estudia los libretos de «4 x 4» la nueva tira televisiva que empezará a grabar a partir de julio, Lopilato continúa con las funciones de «Princesa Cenicienta» en el Teatro Astral. Allí encabeza elenco junto a Georgina Barbarossa, Rodrigo Guirao Díaz y Alicia Zanca (también responsable de la puesta).
Luisana Lopilato: Hay un poco de todo. Al principio me seguían mucho los adolescentes. Después cuando hice «Casados con hijos» ya empezó a saludarme la gente grande. Y, ahora con esta Cenicienta, que es para toda la familia, me vienen a ver nenas chiquitas. Ellas adoran ser princesas.
P.: Le falta mencionar a esa franja de admiradores a los que seduce de otra manera.
L.L.: Sí, pero seguro que ese tipo de público no va a venir a ver esta obra. [Se ríe]
P.: ¿Cómo logra hacer fotos eróticas sin sacarse la ropa?
L.L.: Sólo hago lo que a mí me hace sentir cómoda. Supongo que con el tiempo me van a pedir otras cosas. De hecho en varias producciones me han dicho: «Ahora ubicate de espaldas, poné cara sexy y desabrochate el corpiño». Y yo les digo que no. Algunos todavía insisten y me presionan y yo me pongo muy mal; pero no voy a hacer algo que me da vergüenza sólo porque vende.
P.: ¿Por eso se negó a participar de «Bailando por un sueño»?
L.L.: Bueno, a mí no me gustan los escándalos; pero además creo que no soportaría que me digan «vos bailás bien o bailás mal» delante de toda esa gente. Con lo sensible que soy, creo que me pongo a llorar. No es que pretenda que todos me digan «sos divina», Pero tener que pasar por todas esas sentencias me haría muy mal y ¿para qué? con todas las cosas lindas que me están pasando.
P.: ¿Cómo es su relación con Internet? hay miles de sitios que le están dedicados.
L.L.: Navegar no me interesa demasiado, pero mantengo la página web www.luisana.net para poder unir a todos mis fans de Ecuador, Perú, España, Israel, Ucrania.
P.: Dicen que está estudiando inglés a toda máquina para entrar en el mercado estadounidense.
L.L.: Esa es un poco la idea porque me gustaría hacer cine; por ahora me mato estudiando. En México me ofrecieron hacer una tira y una película, entre otras cosas, y quizás me vaya a vivir allá por un tiempo que es lo que ellos quieren. Y ahí, estaría más cerca de Estados Unidos.
P.: ¿Quién la ayudó a negociar en estos años de carrera?
L.L.: Ahora tengo mi representante, pero siempre consulto todo con mi familia. Igual yo nunca me dejé llevar por el negocio. Muchas veces dije: «No importa que no gane dinero con esto, igual lo quiero hacer». Por ejemplo, hacer « Arlequín, servidor de dos patrones» en el Teatro de la Ribera no fue ningún negocio. Lo hice porque quería trabajar en el Complejo Teatral de Buenos Aires. Y fue mucho esfuerzo ensayar todos los días teniendo que grabar para la tele. Para las funciones de los domingos al mediodía me tenía que levantar a las 9 de la mañana y tuve que suspender las salidas de los sábados. Pero a mí me encantaba estar ahí. No es un capricho, por eso estudio y me perfecciono y voy para adelante aunque me choque contra una pared.
P.: ¿A qué se refiere?
L.L.: Hay cosas que la genteno sabe. Muchos me comentan: «Ay qué lindo lo que hacés». Sí, re-lindo pero un montón de veces me rechazaron para un papel y lloré mucho en cada una de esas ocasiones, pero seguí adelante. Si hay algo que a mí me define, desde mis comienzos, es la perseverancia.
P.: ¿No le allanó el camino haber trabajado de niña en tantas publicidades?
L.L.: En mi etapa anterior a «Rebelde way» hice miles de castings y pasé por todas las productoras. Durante el furor de «Chiquititas» hicimos colas como de dos manzanas con mi mamá. Yo siempre llegaba a la final pero nunca me elegían. Así que la última vez le prometí que si no quedaba, ése iba a ser mi último casting, pero quedé. Cris Morena me dijo: «Mirá, te elegí por cansancio». Desde entonces no paré de capacitarme.
P.: ¿Cómo es esta nueva Cenicienta?
L.L.: La adaptación de Alicia Zanca es muy parecida al clásico. Mi personaje es la sirvienta, una chica tranquila que ama a la naturaleza y a los animales. Sólo que ahora ella conoce al príncipe antes del baile y después se reencuentra con él. Es una historia romántica, con muchas canciones y escenas muy divertidas como por ejemplo las peleas con las hermanastras.
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