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7 de abril 2006 - 00:00

Pepper Top alegran con sus "plagios"

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Los Pepper Top Singers simulan ser un exitoso grupo musical, apuntalado por campañas radiales y con un buen número de fans que los acompaña a todas partes.
«Perfectamente inocentes» por Pepper Top Singers. Int.: J. Sciar, A. Ibarra, M. Jaccazio y E. González Castro. Dir. Gral. y Coreog.: A. Ibarra. Dir. Mus.: M. Ibarra. Vest.: G. Cunto. (Espacio Colette - Paseo La Plaza.)

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Johanna Sciar, Alejandro Ibarra, Mariana Jaccazio y Emanuel González Castro forman parte de una nueva camada de artistas que no necesitó viajar a Nueva York para cantar, bailar y actuar con el rigor que exige el género. Son muy jóvenes (una de sus integrantes es apenas una «teenager»), pero han tenido buenos maestros -entre ellos Ricky Pashkus- que los impulsaron a generar su propio espacio creativo.

«Perfectamente inocentes» arranca con una serie de covers en inglés de distintos cantantes pop, entre ellos ABBA, Madonna, Michael Jackson, Roxette, Aretha Franklin y Queen. Son canciones muy conocidas, con letras que casi todo el mundo puede seguir aun en inglés. Pero lo que hace posible escucharlas sin añorar a sus intérpretes originales es la historia construida alrededor de estos temas. Los Pepper Top Singers simulan ser un exitoso grupo musical, apuntalado por campañas radiales y con un buen número de fans que los acompaña a todas partes, hasta que un buen día terminan en la cárcel acusados de plagio. De allí en más, el show ofrece una estructura más teatral en la que cada canción adquiere un nuevo significado al quedar directamente ligada a la trama argumental.

Y así, temas como «I Want To Break Free» («Quiero liberarme») de Queen, se tiñen de una inesperada comicidad cuando estos cuatro plagiarios los cantan en la cárcel. La expresividad de los intérpretes, sus buenas dotes vocales y la arrolladora energía que mantienen durante todo el espectáculo, hacen que el público vibre a su mismo ritmo. El truco, paradójicamente, es haber jugado a cara limpia: sin pretensiones de gran show, riéndose de su propia devoción por la música pop y disfrutando de lo que más les gusta hacer. Por eso, es un momento único cuando se los escucha «Thank You For The Music» del grupo ABBA, que dice entre otras cosas: «¿Quién puede vivir sin canciones. ¿Qué clase de vida sería ésa?».

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