El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En este contexto, Arte BA, la feria de galerías porteña, decidió desafiar las dificultades de un mercado en baja y realizar la edición de este año. Se anunció una considerable rebaja en el costo de los stands, que en ocasiones había igualado o superado el de otras ferias internacionales. Pero la duda que hoy expresan los artistas, es si algunos galeristas -como es costumbre-, pretenderán que los gastos los afronten ellos.
«¿Qué papel cumple un galerista que subalquila el espacio, cuál es su riesgo?», cuestionan. El problema no es nuevo, ocurre que ahora quienes pueden financiar sus propios espacios son menos y no necesariamente los mejores.
Otros interrogantes se abren respecto a la pertinencia de los premios, una gratificación extra y -aunque siempre arbitraria-, bienvenida cuando el funcionamiento del sistema asegura la supervivencia del artista. «¿Pero qué sentido tiene dedicar montos excesivos a los premios cuando la mayor parte del dinero se gasta en el montaje, anuncios, invitaciones y cocktailes?»
Claro, cuando algo de ese dinero les toca a los artistas. Según informó
«Alternativas menos espectaculares como becas, subsidios o la financiación de proyectos para poder realizar obras, serían para nosotros mucho más útiles que un premio», es la demanda generalizada de los artistas en los tiempos que corren.
Lo cierto es que en tiempo de crisis la sociedad del espectáculo perdió su rating, muestra el costado obscuro de su rostro.
Dejá tu comentario