Nada de esto se dio. Gente que llegaba de oficinas, colegios, universidades se acumuló a las 19.30 de golpe en ese único acceso al campo. Esto, en combinación con par de decenas de policías que no impusieron autoridad suficiente, se transformó en un descontrol.
Eran las 20.50 y nadie sabía dónde hacer fila para ingresar y ver a los
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