28 de marzo 2011 - 13:57
Por caridad, Woody Allen cambió la cámara por el clarinete
-
Una película ideal para ver en familia: el regreso de una de las sagas de fantasía más exitosas de Disney
-
El esperado final de una de las sagas más queridas de Netflix: la nueva película que enamoró a todos
También hubo una presentación sublime del espiritual "Take My Hand Precious Lord", muy acorde si se considera que la iglesia más grande del mundo, la Basílica de San Pedro, estaba al final de la calle.
Como testimonio de la amplia acogida a la banda, el público abarcaba desde adolescentes con jeans rotos que llegaron en sus motos a parejas mayores y elegantes vestidas de negro cuyas limusinas estaban en doble fila.
La peor vestida fue la banda. Mientras que Allen iba con su estilo informal de pantalones y una camisa abierta, el resto del grupo tuvo que renunciar a sus chaquetas habituales porque les habían perdido el equipaje a su paso por España.
Además de Allen, el concierto ofreció unas actuaciones exuberantes con Jerry Zigmont al trombón, Simon Wettenhall en la trompeta, Conal Fowkes en el piano, John Gill en la batería, Greg Cohen en el bajo y el director musical Eddy Davis con el banjo.
Cuando no está de gira, la banda toca cada lunes por la noche en el Hotel Carlyle de Nueva York.


