El Pettoruti vendido en u$s 220.000 prueba
lo infravaluados que están los precios
locales.
En algunas pocas cosas la Argentina sigue la tendencia mundial. Hace décadas que solemos ir en contra de la corriente con una vocación masoquista que sorprende a todos. Los mejores embajadores nuestros son los extranjeros, que defienden a nuestro país con más énfasis que nosotros mismos. Sin embargo, por una extraña razón que no se alcanza a comprender, en materia de mercado de arte seguimos la tendencia, aunque con precios infravaluados en relación con nuestro producto interno y también con nuestra economía real.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se estima que este año el volumen de obras de autores locales ha rondado los 60 millones de dólares de los cuales 20 por ciento han sido ventas públicas de cerca de 3.500 obras, lo que significa un aumento del 16 por ciento en cuanto a las ventas. Esto es muy meritorio porque las obras importantes no aparecen a la venta pública y cuando se ofrecen obras interesantes el mercado responde.
A las pruebas nos remitimos: hace una semana se vendió un Pettoruti, con su tema líder que son los arlequines, en 220.000 dólares; no hay duda de que en menos de un quinquenio obras similares se venderán en un millón de dólares.
Obras de Fader se han pagado 162.000 dólares, y la mejor entre las presentadas a subasta, una mujer que representa la Vanidad , se vendió en 128.000 dólares.Varias obras de Soldi superaron los 50.000. El artista más demandado es Quinquela de quien no aparecen obras en venta. Los precios de Quirós también rondan dicha cifra y cada vez se consolida, junto con Molina Campos como lo más representativo de la identidad nacional.
El Arte argentino es estupendo y vale la pena insistir en que quien hoy compra obras de calidad está realizando la mejor inversión en todos los órdenes, no sólo dese el punto de vista económico. Algunos dicen que «hay que esperar una cotizacion mas realista».
Indudablemente tienen razon. Los más beneficiados con este aumento de demanda son los artistas contemporáneos que ven cómo las obras salen fluidamente de su taller y permiten a los compradores atesorar obras de gran nivel a precios ridículos (el promedio es de dos mil dólares).
Por ahora, lo que se celebra en nuestro mercado no son los precios, sino que una mayor cantidad de creadores pueden vivir de su arte.
Dejá tu comentario