20 de diciembre 2006 - 00:00
Renovó compradores el arte durante 2006
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Sotheby’s de
Nueva York
vendió en
mayo de este
año «Dora
Maar au
chat», de
Picasso, a 85
millones de
dólares.
Un fenómeno parecido se da en Sotheby's, con récord de precio para artistas latinoamericanos como el mexicano Francisco Zúñiga, el uruguayo Joaquín Torres García o el colombiano Fernando Botero, el pasado mayo en Nueva York, o españoles, José Gutiérrez Solana y Santiago Rusiñol, esta vez en Londres. En mayo, Sotheby's vendió «Dora Maar au chat» de Picasso por 85 millones de dólares.
El apetito de arte que a todos los niveles se aprecia hoy en día en Londres recuerda a algunos lo que ocurrió en la década de 1980 en Nueva York con el éxito fulgurante de artistas como Jean-Michel Basquiat, Julian Schnabel o Andy Warhol. Por lo que se refiere al fenómeno de las exposiciones, que mueven cada vez a más gentes de todo el mundo y contribuyen poderosamente al llamado turismo cultural, este año ha sido también pródigo gracias sobre todo a los centenarios de Rembrandt y Cézanne.
El 400 aniversario del nacimiento de Rembrandt van Rijn (1606-1669) se celebró no sólo en su país natal, con sendas exposiciones en la casa museo del pintor y en el museo Van Gogh, ambos en Amsterdam, sino también en varios museos de Estados Unidos, como el Metropolitan y el Morgan, de Nueva York, o la National Gallery, de Washington. Algo parecido ha ocurrido con el iniciador de la pintura moderna, el francés Paul Cézanne (1839-1906): además de la exposición estrella titulada « Cézanne en Provenza», en el museo Granet de Aix-en-Provence,que pudo verse también en Washington, se han celebrado otras en París (museo d'Orsay) y Londres (National Gallery) con motivo del primer centenario de la muerte del artista.
Sin embargo, pese a los vientos de bonanza, en estos días comprar una obra de arte tiene sus bemoles: ésta puede haber sido adquirida irregularmente por el anterior propietario y en algún momento habrá que devolverla. Para ejemplo basta nombrar «Retrato del bebedor de ajenjo», del período azul de Picasso, una obra que hubo que retirar de la venta para evitar conflictos judiciales, cuando había ofertas por más de 60 millones de dólares.
La fundación de arte del compositor británico Andrew Lloyd Webber que la compró de buena fe años atrás tuvo que hacer lugar al reclamo de propiedad presentado por el alemán Julius Schoeps, como heredero del banquero judío Paul von Mendelssohn-Bartholdy, obligado a vender la pintura en la Alemania nazi.
En lo que se refiere a la delincuencia relacionada con el arte, el año trajo, entre otras, la buena noticia de la recuperación por la policía noruega de dos importantes obras de Edvard Munch, «El Grito» y «La Madonna», dos años después de su robo. También pudo recuperarse, esta vez mucho más rápidamente, el cuadro del español Francisco de Goya «Los Niños del Carretón», robado durante varios días en el traslado del museo de Arte de Toledo (Ohio) al Guggenheim, de Nueva York.




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