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Hay una parte de la música brasileña, que va fundamentalmente de la bossa nova a la camada de grandes cantautores de la década del '70 -Caetano Veloso, Chico Buarque, Gilberto Gil, etc.- que siempre ha tenido una enorme aceptación en nuestro país. Por eso, no es casual que muchos argentinos se lancen permanentemente a interpretar estos repertorios. Y si Agustín Pereyra Lucena y, algo después, Beto Caletti hicieron punta en estas cuestiones, ahora son varios grupos y solistas los que abordan esas músicas.
Llegada del pop, Helena Cullen decidió hacer un disco dedicado casi íntegramente a Brasil, que acaba de presentar con un concierto en La Trastienda, La lista de canciones elegidas no admite discusiones. Hay en el álbum maravillas como
«Si todos fossen iguais a você», «Força estranha», «Samba en preludio», «Coraçao vagabundo», «Desafinado», «Un gato en la oscuridad», etc. Cullen da con la voz y el tono de las canciones seleccionadas; aunque en varios casos debería emprolijar la fonética de su portugués.
Lo brasileño sólo cede lugar en dos momentos del CD, con su interpretación del bolero «Vete de mí» de Virgilio y Homero Expósito, y en una versión sambada -no del todo feliz-del «Ave María» de Franz Schubert. Para la base sonora, Cullen contó con muy buenos músicos: Pedro Giorlandini, Diego Alejandro, Alejandor Kalinoski, Daniel «Pipi» Piazzolla, Matías Méndez, entre otros, y el uruguayo Daniel Maza se sumó como invitado especial en un par de títulos (excelente su participación en la versión bilingüe de «Samba en preludio»).
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