«Rugrats»: vacaciones salvajes» («Rugrats goes wild», EE.UU., 2003, dobl. al esp.). Dir.: John Eng y Norton Virgien. Film de animación.
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Los Rugrats quieren un viaje exótico, algo así como cumplir el viejo lema de «arma tu propia aventura» con un poco de «Animal Planet» y «Discovery» vs. «National Geographic», pero ésta es una franquicia de «Nickelodeon», y para que todo quede en el cable estos exitosos personajes animados, que ya van con esta por su tercera película, para estas vacaciones salvajes se unen a otra franquicia, los «Thornberrys». Esperando subirse a un crucerlo de lujo, estos pobres cartoons terminan subidos a uina versión un poco más grande de «La reina africana». Todo sale, con náuseas y tormentas perfectas, y luego viene «La familia Robinson Rugrat».
Como divertimento animado, «Rugrats»: vacaciones salvajes» tiene momentos inteligentes, como un gag parodico de «Titanic» realmente divertido; la animación es atractiva, luciéndose especialmente con el uso de colores que le dan cierta magia a unos diálogos que por momentos carece de ella: hay mucho griterío. Pero ls verdad es que hay una constante imaginación formal en la manera de contar los gags que vuelve divertida a la escena más elemental, como cuando un pajarraco hace lo suyo en la cabeza de una nena demasiado quejosa, y lo hace con un complicado travelling animado que convierte al momento en en un tour de force técnico.
Para los chicos, la película es muy entretenida; para los padres acompañantes, no está tan mal (salvo que la tengan que ver después una y otra vez en DVD, y allí la pesadilla puede ser realmente salvaje).
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