21 de mayo 2001 - 00:00
Se ve 13% de films nacionales contra 70% norteamericanos
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«El cantidad de films nacionales parece estar más relacionado con el número de habitantes y su concentración en el medio urbano que con el PBI o el indicador de desarrollo humano», dice. Y, como sugerencia para el fortalecimiento de las expresiones nacionales, agrega Artigas que sería necesario fortalecer el comercio e intercambio entre los diferentes territorios, ya que 15% del mercado no dominado por Hollywood daría un margen aceptable para iniciar ese proceso.
La posición norteamericana, sostenida a través de la poderosa MPAA (la Asociación de Productores que comanda Jack Valenti) no está de acuerdo con el criterio del estudio. La MPAA siempre sostuvo que un largometraje es un producto de exportación como cualquier otro, y ha enfrentado duramente las políticas proteccionistas que a lo largo del tiempo llevaron a la práctica algunos territorios, como Francia (que tiene 27% de entradas vendidas de producción nacional contra 64% de Hollywood).
Las reacciones a las medidas de promoción y protección cultural también han sido enérgicas por parte de Hollywood, sigue el estudio de la UNESCO, no tanto por los daños que puedan sufrir los intereses norteamericanos en una región sino porque las acciones de este tipo sientan precedentes para que otros territorios promuevan restricciones a la entrada del material norteamericano.
En Cannes
En el recientemente concluido Festival de Cannes apareció un artículo denominado «El cine argentino, entre crisis y renovación» en el semanario del espectáculo «Le film francais». Para el autor, Fabrice Leclerc, la proyección en dos secciones paralelas de «La libertad» y «Bolivia» permitieron al público de Cannes conocer dos autores, Lisandro Alonso y Adrián Caetano, respectivamente, que «ilustran la llegada de una nueva generación de cineastas fragilizados por la política actual del gobierno argentino con respecto a la industria cinematográfica» de su país.
Leclerc subrayó el hecho de que la Argentina es el noveno productor del mundo (con una inversión de 150 millones de dólares) y que la reciente decisión del gobierno argentino de aumentar a 21 por ciento los impuestos a la actividad cinematográfica ha hecho caer la recaudación en las salas cinematográficas en 40 por ciento.
A la luz de lo que ocurrió los últimos días, esta apreciación carece de fundamento porque 30% de caída que efectivamente experimentó la taquilla en la Argentina fue anterior al decreto del IVA, que por otra parte no se llevó a reflejar aún en la boletería (y, además, sus consecuencias ulteriores permitirán hasta un desahogo mayor a la industria, a partir de la promesa de que los fondos para el cine ya no sufrirán retenciones).
«Los argentinos que estamos en Cannes -dijo en «Le Film Francais» el director Martín Rejtman, que aquí está como productor de «La libertad»- «vemos este impuesto como un freno terrible para los proyectos futuros y como un obstáculo a la llegada de nuevos y jóvenes realizadores, indispensable para la renovación del cine nacional».
La misma publicación anunció además el comienzo del rodaje, el 27 de agosto, del nuevo film de Fernando Ezequiel Solanas sobre la novela de Isabel Allende, «Afrodita», con Marisa Paredes y Cecilia Roth. Será una producción hispano-franco-italo-argentina, y debería estar lista para marzo del 2002 a tiempo para la 55º edición del Festival de Cannes.



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