23 de marzo 2004 - 00:00

Se vio un Rossini poco frecuentado

Adelaida Negri
Adelaida Negri
«Elisabeta, regina d'Inghilterra», ópera de Rossini con A. Negri, E. Ayas, G. Centeno, S. Stelman, C. Aguirre Paz y G. Torella. Régie: E. Casullo. Dir. Coro: R. Luvini. Orq. dir.: G. Paganini. (Teatro Margarita Xirgu, org.: Casa de la Opera de Buenos Aires).

El teatro Margarita Xirgu, espacio dentro del Casal de Cataluña, rindió homenaje con un minuto de silencio por las víctimas del atentado en Madrid antes de iniciar la representación (en total fueron tres, la última ayer) de esta rareza rossiniana.

Al oír los primeros compases, el público no sabía si se había confundido de teatro, o si los músicos cargaron los atriles con las particellas equivocadas, porque se estaba escuchando «El barbero de Sevilla» textualmente, ópera que en algunos fragmentos vuelve a aparecer («Una voce poco fa») así como «La Cenerentola» y algunos segmentos dramáticos de «Otelo». Pero estos títulos de Rossini fueron escritos después de esta «Elisabeta». ¿Una picardía de Rossini? o tal vez el presentimiento de que ésta no sería tan popular como otras creaciones suyas.

De hecho, discográficamente hay solamente una grabación de 1975, con Montserrat Caballé y José Carreras, dirigida por Gianfranco Massini. Ahora, esta exhumación del elenco encabezado por la emprendedora Adelaida Negri no es la única; el Colón se propone otra producción para la próxima primavera, probablemente con Jennifer Larmore.

Con los detalles señalados, la ópera se dejó ver y escuchar con agrado; tiene momentosmusicales originales muy logrados y es un festival de coloraturas y «fiorituras» sin llegar a la sobredosis. La trama está muy bien planteada, aunque en esta versión faltó tensión teatral en las dramáticas rivalidades. No se puede pedir todo, y menos en noche de estreno, puesto que la preocupación por ajustarse a la exigente partitura era evidente, y está plagada de dificultades vocales e instrumentales, con un resultado más que satisfactorio, algunos resueltos con profesionalismo y otros con estatura artística sobresaliente, ya que el autor hasta propone rivalidades en duetos de sopranos, otro de tenores e intricados «concertantes».

Adelaida Negri
como protagonista exhibió todo el colorido de su voz y su forjada experiencia. Produjo una escena mágica y poética poco antes del final que será inolvidable. Eduardo Ayas dominó muy bien el incómodo personaje del antipático Norfolk, y está vocalmente superado. Otro puntal de la representación es el tenor Gabriel Centeno, una revelación, así como la joven Sonia Stelman, talentosa y ascendente figura. Cecilia Aguirre Paz, mezzo travestida como Enrico, y Gustavo Torella cumplieron con su cometido.

Apropiado el vestuario y la puesta de luces; la orquesta, dirigida por Giorgio Paganini, tuvo momentos trascendentes y otros no tanto. El Coro se fue afiatando a medida que aumentaba la temperatura de la función.

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