La firma del director de Esta vez, una trama presuntamente fantástica, en la que los extraterrestres invaden la tierra, no tarda en revelarse pura alegoría.
La comicidad, sin embargo, no está de su lado, sino que recae pesadamente sobre su contraparte
La sobreabundancia de humor verbal y a veces gráfico (como el empleo de esos ridículos cascos de aluminio que utilizan contra los marcianos) suena casi como otra invasión extraña, hasta un tanto histérica, sobre el fondo confesional del film, aunque esta característica tiene más de rasgo de estilo que de desliz o concesión.
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