Con el
lanzamiento
simultáneo del
film de bajo
presupuesto
«Bubble», el
director de
«Erin
Brockovich» y
«La gran
estafa» quiere
probar que el
sistema de
distribución que
domina en
Hollywood es
obsoleto y
«tiene que ser
rediseñado de
raíz».
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Una gran diferencia, evidentemente, con las 3.290 salas estadounidenses que hace poco más de un año se peleaban por estrenar la anterior película de