26 de enero 2004 - 00:00

"Sólo con giras al exterior se gana dinero con musicales"

Sólo con giras al exterior se gana dinero con musicales
"Salvo nosotros, es imposible producir comedias musicales en la Argentina. Veo muchas reposiciones en el mercado, como «Hair» o lo que hace Pepe Cibrián. El grupo Cie había incursionado en el musical con «Chicago» pero ahora alquila el Teatro Opera y desistieron de los musicales», dice el productor teatral Diego Romay, y explica por qué a su empresa le resulta redituable. «Como comprar títulos implica un pago en dólares por derechos y regalías que resultan muy altos, para nosotros es más fácil: apuntamos a posicionar el producto acá y luego de cubrir los costos con la venta local, buscamos la rentabilidad en exterior. De otra manera es imposible. Son obras muy caras, con aspectos técnicos complejos y elencos de 40 figuras. Es un bien de lujo. Nos resulta viable sólo porque teniendo un teatro aquí y otro en Madrid, terminamos de amortizar el valor de la inversión en exterior».

Luego de la gira por Europa y Asia, Romay repone por ocho semanas el multipremiado muscial «Tanguera» el viernes 6 de febrero. Distinguida con 5 premios de la Asociación de Cronistas del Espectáculo (Mejor musical, mejor producción, mejor intérprete femenina, mejor coreografía y mejor iluminación), y distinguida en Shangai con el premio al mejor musical de 2003, la obra regresa a El Nacional, de miércoles a sábados a las 21 y los domingos a las 20.

«Tanguera» es el único espectaculo de tango que realmente hizo punta afuera, y eso tiene una explicación: cuando la comercializamos, nos dimos cuenta de que los productores ya habían viston miles de shows de tango y buscaban la novedad. El tango tuvo su boom desde «Tango argentino» y ahí surgieron miles de espectáculos. Hoy el tango ya es conocido, la gente ya tiene criterio y no se le puede vender cualquier cosa»,
sostiene Romay.

Y analiza las causas del éxito local de «Tanguera»: «Nació dentro de un contexto adverso, en 2001, cuando la gente tenía plata en el corralito. Pero nos sorprendió cuando comprobamos que no sólo los turistas agotaban las entradas sino los argentinos, que sacaban la plata quién sabe de donde. El público sintió una identificacion muy fuerte con el producto, donde se afirmaba una posición de volver a pensar en lo nuestro, con nuestras costumbres, nuestra historia».

Con cuarenta artistas en escena, 8 parejas de tango y un elegante vestuario de 140 trajes de época, «Tanguera» deslumbró a los chinos en el Festival de Shangai. Romay recordó una curiosa anécdota con un funcionario chino: «El jefe de gobierno del Partido Comunista nos hizo una suerte de « sugerencia», por no llamarlo censura. Para el acto de clausura tenían que fizcalizar todo lo que ocurriera, pues había ministros,
diplomáticos y toda la cúpula política. El funcionario vino especialmente a ver el espectáculo y lo aprobó. Decidió que era digno para cerrar el festival pero pidió dos cosas: que las chicas no abrieran las piernas en el sketch «Cabaret», y que se bajaran las luces en la escena donde hay sexo en las habitaciones. Lo cómico es que lo prohibió para aquella noche pero después fue a sacar la entrada para verlo completo en el teatro».

Pero Romay observó no sólo la evidente diferencia entre los jefes de gobierno de Shangai y Buenos Aires, sino también las de sus ciudadanos: los chinos le demostraron que allí no prosperaría ningún código de convivencia que habilite zonas rojas: «Los chinos tienen una represión muy grande con lo sexual. El sexo es de la habitación para adentro, ni se habla ni se comunica nada sobre el tema. Y con el tango, que despierta el erotismo, la pasión, vimos que al principio aplaudían con cierta timidez e inhibición, pero conforme pasaban los días, terminaron atrapados y seducidos. Aplaudían desaforados».

Cuando «Tanguera» culmine sus funciones en Argentina volverán a salir de gira a Mexico, Europa y Asia, donde se presentará en ocho plazas, incluyendo Tokio, Seúl y el interior de China. «Participamos en el Festival de Teatro de Shangai, considerada la capital de las finanzas y negocios pero que tiene además un fuerte compromiso con el desarrollo de la cultura. Han instalado un festival muy importante, donde convocan a los mejores musicales del mundo y nosotros tuvimos el honor no sólo estar sino de cerrar la gala. Por ser un país comunista, todo fue pagado por el Estado y no hubo sponsors. Sin embargo, es un comunismo sui generis porque no dejan de proliferar los bancos y las exportaciones. Se están convirtiendo en potencia. Entre los países estuvieron Holanda, Alemania, «Lord of the Dance» de Irlanda, entre otros, y en broche de oro, luego de nuestra actuación, cantó María Carey. Por esos días visitaba la China el canciller Rafael Bielsa y « Tanguera» fue como la embajadora en el cierre de las negociaciones que ambos países habían sellado».

El próximo estreno de Romay en Argentina será en abril. Se trata de «Aplausos», comedia musical con Claudia Lapacó y Florencia Peña, inspirada en la película «La malvada» con Bette Davis y Ann Baxter. La historia gira en torno a la confrontación generacional de dos actrices: una madura, que vive el momento más álgido de su carrera y una joven, que busca desplazarla para quitarle esa posición dentro del mundo del teatro. Al final, la madura queda a un margen, gracias a la inteligente telaraña que teje la más joven.

Entrevista de Carolina Liponetzky

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