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"No es una fábula ni una película de ciencia ficción como era ET, sino una historia humana", aseguró Spielberg, galardonado en 1994 y 1998 con dos Oscares, quien ha establecido en estos años una estrecha relación con Italia gracias a un documental sobre los judíos de la península que está realizando.
Vestido con un traje completo oscuro, Hanks, quien en la vida real aparece igual que en los filmes, interpreta con extraordinaria versatilidad a un inmigrante balcánico, Viktor Navorsky, quien termina por adoptar al aeropuerto internacional como nuevo hogar al haber desaparecido su país durante el viaje, por lo que su pasaporte no es válido ni reconocido por ninguna autoridad.
La tristeza por el derrumbe del mito norteamericano como gran país dispuesto a recibir a todos, inmigrantes, perseguidos y apátridas, es palpable en el filme, que con autoironía y a la vez ingenuidad hace un retrato lleno de buenos sentimientos de los burócratas, la policía y de los mismos inmigrantes.
Mientras intenta solucionar sus problemas burocráticos, Viktor se enamora de Catherine Zeta-Jones, azafata inquieta, ausente justificada del Lido veneciano ya que se encuentra rodando la segunda edición de Zorro.
Con la llegada de las dos estrellas de Hollywood se inauguraron también los festejos en Venecia, que este año programó numerosos bailes, recepciones y serenatas e instaló una pasarela multicolor con efectos especiales para sus huéspedes ante el Palacio del Cine. Para la nueva edición del Festival, dirigido por primera vez por el italiano Marco Müller, los organizadores decidieron lanzar la casa por la ventana y con bombos y platillos, por un costo de cerca seis millones de euros, --20% cubierto por los patrocinadores-, invitaron a la crema y nata de la industria cinematográfica mundial.
Ante una suerte de templo griego con 60 columnas iluminadas con en alto un león de oro, una idea del mago de la escenografía Dante Ferretti, desfilarán por diez días en smoking y traje largo un abanico de estrellas y divas, entre ellos John Travolta, Nicole Kidman, su ex marido Tom Cruise (en fechas separadas), Scarlett Johannson, Denzel Washington, Meryl Streep y Jon Voight.
Dieciséis superproducciones serán lanzadas fuera de concurso desde Venecia, convertida en magnífica vitrina del cine mundial para directores como Michelangelo Antonioni ("Eros"), Claude Chabrol ("La demoiselle d'honneur"), Jonathan Demme (The manchurian candidate") y Spike Lee (She hates me").
Para la competición oficial fueron seleccionados en total 21 filmes, la mayoría europeos, entre ellos tres italianos, tres franceses, un alemán, un español, un inglés, un griego, un suizo, un ruso además de tres japoneses.
La ausencia de filmes latinoamericanos en la sección oficial fue compensada con la inclusión de cuatro películas en las secciones paralelas (tres filmes de los argentinos Alejandro Agresti, Pablo Trapero, Ana Poliak y una del colombiano Sergio Cabrera) y de dos realizaciones argentinas (El amor, realización colectiva y "Una de dos" de Alejo Taube) en la Semana de la Crítica.
La vieja guardia del cine estadounidense, Robert De Niro, Dustin Hoffman y Al Pacino, asistirá al lanzamiento mundial de sus nuevas obras al lado de nuevas glorias, como Jude Law, Johnny Depp y George Clooney.
Como lección de tolerancia, las autoridades locales permitieron la realización de un festival paralelo antiglobalización, en el que participarán grandes estrellas del movimiento, como Naomi Klein, autora del libro "No logo", quien presentará el documental "The take", sobre los desempleados argentinos .
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