26 de mayo 2005 - 00:00

TV: las series que cambian de mercado resignan identidad

Adriana Lorenzón y Mario Schajris, guionistas de «Los Roldán», un éxito televisivo de 2004.
Adriana Lorenzón y Mario Schajris, guionistas de «Los Roldán », un éxito televisivo de 2004.
Al redituable negocio de la compra-venta de formatos televisivos se viene sumando, en los últimos tiempos, la comercialización de guiones para su adaptación con actores y guiños locales. Aunque varios productores de TV se quejen por la tendencia de los canales a pagar por derechos y clonar programas en lugar de generar los propios para exportalos, la razón está en el éxito probado con poco margen de error (léase rating), bajo costo de producción y buenas dosis de publicidad.

Por las mismas razones, aumenta la importación de guiones para su adaptación local. Sin embargo, el riesgo es mayor ya que se juegan más variables en la fórmula para lograr éxito, a saber, la idiosincrasia con que se concibe una ficción en un país de origen debe ser necesariamente transformada para emitirla en el extranjero, y en ese pasaje puede perder gracia o sentido. Aunque cueste imaginarse una adaptación de «Friends» o «Seinfeld», hasta ahora las sit-coms de Sony adaptadas por «Telefé», «La niñera», «Casados con hijos» y «Quien es el jefe», rindieron muy bien en rating aunque su gracia fue en picada.

Adriana Lorenzón,
coautora con Mario Schajris de «Los Roldán», explicó: «Tengo entendido que en las comedias que Sony vende al exterior también hay un equipo encargado de revisar el trabajo de adaptación para que se siga una línea y no haya riesgo innecesario de que las cosas salgan mal». Pese a los asesores, Schajris se sinceró: «Ninguna de esas sit-coms fue un gran éxito. Algunas tuvieron mejor suerte que otras y es muy probable que a los canales les resulte atractiva la relación costo-beneficio. Sin embargo, por ahora no conozco ninguna que haya quedado en el recuerdo del público ni haga historia como por ejemplo 'Rolando Rivas', 'Grande Pa' o 'Amigos son los amigos'».

«La niñera»
con Florencia Peña resultó lejos la más lograda, no sólo por la buena comediante que es Peña sino por los secundarios Carola Reyna y Roberto Carnaghi, entre lo mejor que tuvo la serie. Luego llegó «Casados con hijos», que sigue divirtiendo sobre todo por sus carismáticos protagonistas que complementan los gags de origen con los gestos propios (de nuevo Peña, y el infalible Guillermo Francella).

Finalmente, «Quién es el jefe» falla por los tibios protagonistas: el simpático Nicolás Vázquez hacía buen equipo con Mariano Martínez y Nicolás Cabré en «Son amores» pero no soporta un protagónico y la colombiana Gianella Neyra sigue sobrevalorada.

Marcelo Camaño,
guionista de « Resistire» y «Doble vida» sostuvo: «Con esta compraventa de guiones se abre el mercado laboral, sin embargo, mucho más ganan los productores que cobran vaya a saber cuánto. En el caso de «La Niniera», me parece que la adaptación fue muy justa, muy en los tiempos argentinos. Creo que es la única que soportó el proceso de manera graciosa y feliz, las otras la verdad mucho no me hacen reir».

Pedro Cristiani
, autor de «Hospital Público», «El hacker» y profesor de guión en la New York University indicó: «Lo más positivo es revalorar el formato de media hora: durante décadas, la TV argentina supo usarlo -y muy bien- para sus comedias; pero luego cayó en el olvido y siempre que se proponían proyectos con ésta duración, eran rechazados de raíz por los productores. Con la presente ola de adaptaciones de sitcoms, se ha demostrado que siempre fue un formato rentable, con códigos que el público incorpora inmediatamente».

Respecto de los varios guiones locales exportados al exterior, se emite «Los Roldán» en Estados Unidos a través de la señal Azteca América. Allí se llaman «Los Sánchez» y la comedia conserva no sólo los mismos guiones sino que copia a rajatabla la estética de los personajes, la gráfica de la promoción y hasta la tipografía del título.

Asombran los parecidos de Gabriel Goity con el actor que encarna a Uriarte mientras los personajes de Miguel Angel Rodríguez y Florencia de la V son bastante diferentes. Por caso, Laisa (De la V) está interpretada por una mujer, llamada Libertad en la ficción. Los productores se concentraron en aplicar la creatividad para calcar de la mejor manera posible la comedia de «Ideas del Sur» que llega a 38 mercados hispanos de Estados Unidos.

Schajris
puntualizó: «Los Roldán» se vendió como formato en Mexico (en donde es un éxito) y se estrenará en Colombia a mediados de junio, es decir, dos países muy importantes en el contexto latinoamericano de las telenovelas. Eso hizo que por primera vez productores de esos países tomaran contacto con nosotros para evaluar la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos».

Lorenzón
explicó que en esta clase de adaptaciones de guiones existe la asesoría literaria para que el programa tenga posibilidades de éxito y habló del papel de los autores, que resultan los mayores perjudicados en esta clase de negocios. «En general no se pagan derechos por la venta o adaptación de los libros salvo en aquellos países con los que Argentores tenga un convenio y reclamo mediante, nunca es naturalmente que uno percibe lo que le corresponde. La mayoría de los éxitos televisivos son adaptaciones de otros éxitos probados en su país de origen, a veces solapadamente y otras con nombre y apellido. La diferencia es que hasta hace pocos años sólo se hacía con las telenovelas y ahora se amplió a otros formatos como unitarios o entretenimientos. Para el autor siempre es mejor escribir una idea original porque, al ceder los derechos de explotación de los libros a la productora o canal para el que trabaja, no tiene participación en la venta del formato».

Otro caso de venta en el exterior es el de «Son Amores», que fue comprado en México, Chile y España. En el caso mexiano, aprovechando el éxito de «La Academia» (una especie de «Operación Triunfo»), giraba alrededor de un músico y sus tres sobrinos que querían triunfar en la música. Pero fueron respetados la historia central, la relación de ese tío y sus sobrinos y los conflictos de la historia. Aprovecharon una circunstancia puntual exitosa como «Operación triunfo» y funcionó. Distintos fueron los casos españoles y chilenos, por donde «Son amores» pasó sin pena ni gloria.

Jorge Maestro,
guionista de esa comedia además de «El sodero de mi vida», «La Banda del Golden Rocket» y «Zona de Riesgo», entre otras, dijo a este diario: «Los autores ganan con esta tendencia a la adaptación de sus libros aunque de algún modo son como las traducciones. Leer a Shakespeare en inglés no tiene nada que ver con leerlo en la versión farragosa de Aguilar. Pero Shakespeare está. Si bien se pagan los derechos de autor, existe una autorización de explotación de derechos. Por eso los productores firman con los autores las obras como si fueran autores, para quedarse con parte del derecho».

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