Nicolas Cage protagoniza la búsqueda del tesoro en un film que intenta disimular su floja trama con efectos, acción y momentos de susto (no es para los más chiquitos).
«La leyenda del tesoro perdido» ( Nacional Treasure, EE.UU., 2004, dobl. al español). Dir.: J.Turteltaub. Guión: J.Kouf, C. y M.Wibberley, sobre idea de O.Aviv y C.Segars. Int.: N.Cage, D. Kruger, J.Bartha, S.Bean, J.Voight, H.Keitel, Ch.Plummer.
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Si alguien hizo plata con las amenas especulaciones de «El código Da Vinci» (y antes aún, otro montó toda una zona turística en Francia, con ese mismo cuento), y George Lucas hizo plata y buen cine con la serie de «Indiana Jones», ¿por qué Oren Aviv, Charles Segars (autores de la idea), el productor Jerry Bruckheimer y la Disney no iban a hacerse una vaquita de cien millones de dólares para pasar el invierno -y nuestro verano-con esta cinta?.
De modo que mandaron hacer algo así como «Los goonies imitan a Indiana Jones y la Ultima Cruzada, se confunden con El Código Da Vinci y atacan con mensajes patrioteros», todo con la excusa del enfrentamiento entre un villano y un patriota por un supuesto tesoro cuyo mapa estaría nada menos que al dorso de la Declaración de la Independencia de los EE.UU. Dicho tesoro causaría la envidia del Museo Británico, y la oportunidad de algunos maestros para hacerles buscar a los niños quiénes eran los templarios, los masones, y los padres fundadores, sobre todo Benjamín Franklin, cuyos solos textos tienen mayor riqueza que la parafernalia de los depósitos de utilería que finalmente vemos.
Y para mayor vergüenza, economía, y rapidez, lo asociaron como director y coproductor a Jon Turteltaub, que lo único más o menos bueno que hizo en su vida debe ser «Mientras dormías», y parte de la serie «De la tierra a la luna», porque el resto no es de mucho mérito que digamos. Y ahora agrega esto, que más que buen cine parece un largo videojuego, cuyos responsables no merecerían ganar un peso, cosa que no les aflige, porque tienen el mercado cautivo, el merchandising listo, y todo lo demás, y no les interesa pasar a la historia, sino simplemente llenar la temporada.
• Opciones
Ya sabe entonces, el lector que no le interese ver una película para el recuerdo, sino apenas distraerse, en fin, la película es floja y prescindible, pero -hay que reconocerlo-la distracción existe, en los varios sentidos que indica el diccionario.
Hay suspenso, acción, despliegues, momentos de susto (no es para los más chiquitos), etc. La otra opción es esperar que salga el dvd, que en una de esas tiene algunos bonus interesantes.
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