“Yuku y la flor del Himalaya”, de Arnaud Demuynck y Rémi Durin, además de su encanto, tiene el distintivo de dirigirse a los chicos con mensajes no edulcorados, además de su excelente música.
Una imagen de “Yuku y la flor del Himalaya”, el film belga de animación.
Pequeña joya nacida en Bélgica, el film de animación “Yuku y la flor del Himalaya” es al mismo tiempo una novedad y un reencuentro. Tiene de novedoso, de inhabitual, el diseño de los personajes, el manejo de los colores, el ritmo que sin perder agilidad se mantiene tranquilo, y algo más que después diremos.
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Y tiene de reencuentro, el tono, el armado y la velada intención de los viejos cuentos infantiles que describían las peripecias de una criatura en su primer viaje lejos de los suyos, un viaje en busca de algo más valioso que un tesoro. En esas andanzas siempre había nuevos amigos, consejos para evitar posibles peligros, también graves peligros, lindas alegrías, un crecimiento personal, y por lo menos un par de buenas enseñanzas para toda la vida, y para todos los chicos.
En este cuento, Yuku es una ratoncita que sale en busca de una flor lejana, luminosa, quizá necesaria para alumbrar el camino de su abuela, que ya empieza a despedirse de los suyos y está hablando de un topito ciego que la conducirá por túneles oscuros al encuentro feliz con sus ancestros. Por su parte, Yuku verá la luz del día, otros animales, la flor, por supuesto, y un nuevo lugar dentro de la familia.
Desde ese lugar, ella transmite a sus hermanitos algo que aprendió cantando a dúo con una zorra. Ella toca el ukelele y canta con todo el mundo, ska, blues, boogie, rap, es muy variada, pero ese tema tiene una letra inhabitual, nunca escuchada en el cancionero infantil: “un día el último será, / disfrútalo con gratitud”, “La primavera ya vendrá/ y un día la última será. / Vive con intensidad”. Y es una balada tan alegre y pegadiza que los chicos salen del cine cantándola.
Dicho sea de paso, acá se exhibe muy bien doblada al español, pero, si uno quiere, en YouTube puede encontrar fácilmente las canciones originales, a cargo de Lily Demuynck-Deyder (la ratoncita) en dúo con el rapero Arno (la rata guardián del castillo), Tom Novembre (el lobo malo), Alice on the Roof (el conejo tartamudo), Agnés Jaoui (la zorra) y otros.
Directores, Arnaud Demuynck y Rémi Durin. Diseños, Paul Jadoul. Dos detalles: Arnaud también es autor de varios libros de cuentos infantiles, y padre de la ratoncita. Y Agnes Jaoui es la actriz, directora y cantante francesa que vino un par de veces al Bafici, con películas bien agradables (se recomienda especialmente “El gusto de los otros”, pero solo para mayores).
“Yuku y la flor del Himalaya” (Yuku et la fleur de l’Himalaya, Bélgica, 2022); Dir.: Arnaud Demuynck y Rémi Durin. Film de animación.
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