Ganó el Oscar 2004 en su categoría, es un film imperdible pero queda una sola oportunidad para verla en el país porque el sello que la distribuye ya dijo que no la estrenará en la Argentina. Se trata del documental «The Fog of War. Eleven Lessons from the Life of Robert S. McNamara» («Nieblas de guerra: Once lecciones de la vida de Robert S. McNamara»), un reportaje de 105 minutos entre el director Errol Morris y el ex secretario de Defensa de J.F. Kennedy y Lindon B. Johnson sobre su actuación en la segunda guerra mundial, la crisis de los misiles con Cuba y la guerra de Vietnam.
Como si fuera un Maquiavelo moderno, McNamara expone once lemas que desnudan con un realismo pocas veces alcanzado en testimonios sobre protagonistas de la historia la naturaleza de la guerra, los conflictos, la conducta humana y los límites de la ética del hombre público.
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El extremo lo logra Morris cuando le hace decir a McNamara que si EE.UU. hubiera perdido la Segunda Guerra, la crueldad de los bombardeos que ordenó sobre Japón el general Curtis LeMay - causó 1,9 millones de muertos civiles en 67 ciudades, sin contar Hiroshima y Nagasaki-les habrían valido juicios por crímenes de guerra. «¿Qué es lo que hace que algo sea moral si uno gana, e inmoral si uno pierde?», pregunta con cara de piedra este hombre que condujo una guerra que su país perdió (Vietnam) sin ser incriminado, que se fascinó estudiando ética y filosofía griega para ser también presidente de la Ford y del Banco Mundial en años decisivos (1968-1981). La respuesta queda en el aire pero tampoco genera en el espectador el odio que abatió a este hombre hace 30 años, cuando era el político más impopular de su país, apodado por los críticos como «Mac The Knife» (El Carnicero, evocando el personaje de Brecht-Weill). La crudeza con que desnuda el mecanismo de la conducta humana en conflicto llama más a pensar cómo toda empresa humana está condenada al fracaso y por razones fútiles, que escapan a la previsión más blindada, empujadas por el azar y la desinformación.
Como en sus memorias «In Retrospect», McNamara intenta a los 87 una disculpa por sus errores pero aporta más a la comprensión de la política y el poder, que tanto escapa al público y que tanto oscurecen los voceros de ese planeta -el periodismoreproche. no está excluido del Imperdible por revelaciones sobre cómo McNamara nunca entendió por qué peleaba el Viet Cong, lo que le contó Castro de los misiles 20 años después, cómo se fabricó la crisis del golfo de Tonkin en 1964 para desatar la escalada de Vietnam, cómo Kennedy hubiera terminado con ese conflicto antes de Johnson. Todo en boca de este hombre frente a una cámara, serio, en el borde del cinismo, que habla sin que le pregunten casi, acompañado por desgrabaciones de charlas indiscretas con presidentes e imágenes de archivo, con deslices de humor, pero de una sabiduría implacable.
La película es una joya más del festival y se pasa por última vez el próximo domingo a las 20:45 en la sala 9 del multicine Abasto.
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