Luego de su confirmado (?) y muy promocionado con el cantante RKT L-Gante, Wanda Nara decidió dejar Buenos Aires para retornar a Europa, aunque en este caso emprendió un periplo con sus 5 hijos (3 de Maxi López y 2 de Mauro Icardi, del que recientemente se separó).
Según se precisó, ya dejó Londres, adonde había viajado con los vástagos, y ahora hizo escala en París por motivos laborales, donde se reencontró con amigo Kennys Palacios. Al parecer, tuvieron un antojo, y fueron a comer a uno de los restaurantes más exclusivos de la capital francesa, L’Avenue, ubicado a metros de Champs-Élysées.
Allí, Wanda no pudo resistir el subir a sus redes sociales que se había pedido uno de los platos más caros y sofisticados del mundo, risotto con trufas negras, que según se difundió, cuesta unos 2.000 dólares el kilo.
Lo que sorprendió a sus 15 millones de seguidores en Instagram, es con qué bebida quiso acompañarlo: una gaseosa light, cuando se recomienda un vino de alta gama para semejante plato. Los memoriosos dirían que mezcló pizza con champagne, haciendo un involuntario homenaje al menemismo noventoso.