17 de septiembre 2007 - 00:00

"Werther" regresó en buena versión pero sin estrellas

Amores trágicos: Mariana Rewerski y Jonathan Boyd, protagonistas del «Werther» deMassenet que presentó el Teatro Colón en el Coliseo.
Amores trágicos: Mariana Rewerski y Jonathan Boyd, protagonistas del «Werther» de Massenet que presentó el Teatro Colón en el Coliseo.
«Werther». Opera en cuatro actos. Lib.: Blau, Milliet y Hartmann, basados en Goethe. Mús.: J. Massenet. Dir. mus.: A. Diemecke. Régie, esc. y vest.: L. Desiré. Ilum.: R. Conde. Coro niños Dir. V. Sciammarella. Orq. Est. y Coro de Niños Teatro Colón. (Teatro Coliseo). Hasta 23/9.

En función de Gran Abono el Teatro Colón ofreció una nueva producción de «Werther» de Jules Massenet, que transforma la oscura novela epistolar de Goethe en una ópera romántica de nueve personajes y coro de niños, pero de esplendorosa instrumentación para una orquesta de grandes dimensiones. «Werther» es también producto del balance afortunado de la expansión musical de Massenet dentro de un marco acotado.

Así lo entendió el régisseur Louis Desiré, quien además de diseñar una notable escenografía y un bello vestuario echó una nueva mirada a la historia del amante desesperado, que elige la muerte como una actitud extrema ante una Charlotte.

Dentro de una misma planta lóbrega y sólida se desarrollan los cuatro actos. La oscuridad metafórica de los padecimientos del protagonista se atenúan con breves imágenes-raccontos del pasado, algunas rosas rojas, recursos de multimedia ambientadores de paisajes (como estados del alma) y los blancos de los vestuarios de los niños junto a alguna nota de color que rompe la monotonía del negro.

Las acciones son jugadas con lógica teatral y la totalidad es bella. Además la intencionalidad del espectáculo se encamina hacia la búsqueda de explicaciones que se ligan a un análisis freudiano de los comportamientos. Arturo Diemecke dirigió la Orquesta Estable con su habitual capacidad musical logrando una versión noble.

No hubo estrellas en el elenco, pero algunos papeles fueron interpretados con aptitud. Jonathan Boyd como Werther comenzó su actuación un poco dubitativo pero fue profundizando su trabajo a medida que se desarrollaba la representación, y así llegar al «Pourquoi me réveiller», el aria más célebre de la ópera, en plenitud vocal, aunque su registro agudo siempre resulte un poco forzado. Buen actor con excelente «physique du rol», Boyd terminó por convencer.

Mariana Rewerski como Charlotte tuvo un buen comportamiento vocal y escénico. Lo mejor de los dos resultó el dúo final. En otros papeles menores Ariel Cazes, Luciano Garay, Graciela Oddone y Gabriel Renaud actuaron y cantaron con convicción. Muy bien el Coro de Niños del Colón dirigido por Valdo Sciammarella, que cantó con afinación.

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