13 de enero 2005 - 00:00
"Zatoichi"
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La versión de Kitano actualiza uno de los mitos intocables del cine clásico japonés matizando las matanzas típicas del género con momentos de comedia hilarante y toques de cine de arte.
Para el espectador desprevenido, t otalmente ajeno a la figura del samurai ciego Zatoichi, esta película puede ser toda una sorpresa, ya que el nuevo film de Kitano es una de las producciones más originales, intensas y entretenidas que hayan surgido del Japón en los últimos años. Pero el logro de Kitano se vuelve mayor si se entiende el desafío casi kamikaze que implica atreverse a dirigir -y sobre todo interpretar un film de un mito intocable del cine clásico japonés, tan popular en su tierra que originó 26 largometrajes y una serie de TV (de cerca de 100 episodios), todos interpretados por el mismo actor, Shintaro Katsu.
Zatoichi ahora es albino, y tiene un vistoso estoque rojo, y si bien su personalidad está mas en sintonía con el signo de los tiempos, Kitano nunca llega al estilo de las masacres de Quentin Tarantino en «Kill Bill», lo que no impide que a los cinco minutos de película, el héroe ya se haya cargado a un número más que contundente de villanos, casi todos con las familiares cataratas sangrientas típicas del género. El equilibrio entre el homenaje a un personaje clásico y su estilo personal ayuda a que esta aproximación de comedia negra resulte casi siempre divertida y sorprendente, como cuando enfrenta a los samurais con una geisha travesti, o cuando en medio de las peores matanzas relaja al espectador con momentos de comedia hilarante. Por ejemplo, cuando un compinche torpe del protagonista intenta enseñar el arte de la lucha y sólo logra que le den palos en la cabeza.
Kitano se permite las ideas más delirantes, y esta peligrosa falta de prudencia, culpable de algunos momentos aburridos en sus films de yakuza, en este género no tienen desperdicio, incluyendo un extraño cruce entre musical japonés mezclado con una puesta de musical hollywoodense. Ojalá este muy buen film de samurais moderno le abra los ojos a otros colegas de Kitano para que los herederos de Shintaro Katsu vuelvan a recorrer los caminos del infierno, para solaz de los fans del género.



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