El Ministerio de Economía anunciará este jueves las condiciones de la última licitación de deuda de septiembre, prevista para el lunes 28, en la que deberá afrontar vencimientos por $8,6 billones. La convocatoria llegará después del canje de letras dólar linked, con el que el Tesoro buscó aliviar las presiones que se repetían mensualmente sobre estos instrumentos, y de la implementación de una nueva normativa del BCRA que será clave para las próximas licitaciones. En ese marco, en las últimas horas, uno de los focos de atención del mercado migró a los bonos duales.
El anuncio se dará en un contexto de renovada presión sobre los bonos, tanto en pesos como en dólares. La reciente corrección de los títulos en pesos de mayor plazo abre un interrogante sobre la estrategia que adoptará el Tesoro: si volverá a concentrar su oferta en instrumentos cortos o intentará extender los plazos de financiamiento.
Tras las ganancias de la semana pasada, la deuda en pesos acumula ahora tres jornadas consecutivas de caídas que generó cierto ruido en un sector de la city. A las condiciones financieras internacionales que presionan sobre los soberanos, también se suma la atención de los inversores sobre el panorama político de cara a 2027, en medio de los contactos de Axel Kicillof con inversores en Nueva York. El escenario electoral también incorpora incertidumbre sobre las políticas económicas que podrían aplicarse después de los comicios, un factor que puede influir en los rendimientos exigidos para mantener bonos de mayor plazo.
En particular, los bonos duales CER-TAMAR más largos, TXMJ0 y TXMD9, volvieron a rendir por encima de TAMAR +9,7% TNA, según señaló este miércoles la consultora 1816.
En simultáneo, una modificación regulatoria del Banco Central introduce un nuevo elemento en la próxima licitación. A través de la Comunicación “A” 8483, la medida permite a las entidades administrar sus carteras con mayor flexibilidad y abre la posibilidad de que aumente la demanda de instrumentos de mayor duration. El cambio cobra relevancia ante el debate sobre el perfil de vencimientos del Tesoro y la posibilidad de que se acumulen compromisos de deuda en pesos después de las elecciones de 2027.
Por qué hay "ruido" en los bonos largos
El Estratega de Bavsa, Martín de la Fuente, señaló a Ámbito que "lo llamativo es que el mercado reaccionó de forma adversa justo después del cambio de normativa del BCRA vía Comunicación "A" 8483, que en teoría preparaba el camino para que los bancos rotaran desde Lecaps cortas hacia instrumentos más largos, incluyendo duales. Los spreads reflejan que por ahora no hay apetito genuino para convalidar esos niveles de tasa".
"La norma en si no amplía el límite total de exposición al sector público pero cambia la composición posible, y la lectura de mercado era que esto preparaba el camino para que el Tesoro volviera a ofrecer bonos largos en las próximas licitaciones. Sin embargo, lejos de generar demanda, la curva en pesos reaccionó de forma adversa y los duales largos quedaron bajo presión", agregó De la Fuente.
En este escenario complejo y de varios puntos que todavía siguen sin definirse, el asesor financiero Gastón Lentini advirtió además que, por el momento, las condiciones internacionales tienen un mayor peso en el comportamiento de los activos argentinos.
"El mercado se está acordando que las condiciones de Argentina no son independientes del resto del mundo Las tasas también nos afectan y lo estamos viendo tanto en bonos en dólares como en bonos en pesos. No tiene que ver con la expectativa 'kuka' o no 'kuka', sino con la realidad concreta del mundo actual", aportó Lentini.
Por su parte, Leonardo Chialva, de Delphos Investment, vinculó la caída de los bonos largos en pesos con "algo de toma de ganancias en la previa a que digan qué emiten en la próxima licitación" y agregó: "Es el mercado enviando señal de que no emitan largos".
El analista financiero Nau Bernues también puso la corrección reciente en perspectiva. Según detalló, "entre el 7 y el 18 de septiembre, los duales venían de subir entre 1,5% y 2,2% y el lunes y martes de esta semana, devolvieron entre 0,4% y 0,8%". Así, agregó: "Eso no es un cambio de tendencia, todavía cotizan por encima de los precios del 7 de septiembre. Además, la baja no fue exclusiva de los duales, porque el martes subieron las tasas en toda la curva en pesos, incluidos tasa fija, CER, TAMAR y dólar linked".
Para Bernues, uno de los factores detrás del movimiento es el contagio de la corrección de la deuda soberana en dólares, al que se suma el reacomodamiento de las carteras antes de la próxima licitación.
"Cuando se ajusta el riesgo soberano, el tramo largo en pesos acompaña. A eso se suma el reacomodamiento previo a la licitación y entiendo que haya ruido sobre si los duales le salen caros al Tesoro. El debate es válido, porque los tramos largos rinden en torno a CER + 6,8%, una tasa real alta, pero hay que separar las cosas. Por contrato pagan TAMAR + 3%, y el rendimiento que se ve en pantalla ya descuenta lo que el mercado espera para la TAMAR. Como pagan en pesos, no se los puede traducir a un 'costo en dólares', comparando contra inflación internacional cuando hay que contemplar depreciación esperada del peso. Tampoco hay señales de falta de liquidez: la caución sigue firme en torno a 20,5%", indicó Bernues.
"Si vuelven los duales o se suman bonos largos pensados para la nueva demanda de los bancos, y a qué tasa convalida el Tesoro frente al mercado secundario. Ahí se define si esta corrección en los duales se revierte o se extiende", concluyó Bernues.
El resultado del canje y la próxima licitación
En medio de este debate, el canje de letras dólar linked realizado esta semana permitió reducir los vencimientos de la próxima licitación de $13,6 billones a $8,6 billones, luego de alcanzar una adhesión del 75% sobre el monto en circulación de la LELINK D30S6.
En ese marco, Valentín Gómez García, analista de Research de Adcap Grupo Financiero, adelantó que el volumen de compromisos que deberá refinanciar Economía "no resulta desafiante". El monto se encuentra en línea con el promedio de aproximadamente $8,8 billones registrado en las últimas diez licitaciones y apenas por encima de los $8,1 billones de la subasta anterior, en la que el Tesoro logró renovar la totalidad de los vencimientos y dejó sin adjudicar ofertas por casi $6 billones.
Sobre los instrumentos que podría ofrecer Economía, el analista explicó: "Para esta licitación esperamos un menú similar al anterior, con instrumentos de distintos tipos de ajuste y con vencimiento previo a 2028. Aun así, no nos sorprendería que también se ofrecieran algunos títulos de mayor plazo, dada la flexibilización regulatoria anunciada la semana pasada, que habilita a los bancos a computar una mayor variedad de instrumentos dentro de su cupo de exposición al sector público. Si vuelve a observarse un nivel de demanda holgado como el de la licitación pasada, esperamos que el Tesoro mantenga una estrategia similar, buscando un rollover en torno al 100% sin necesidad de convalidar premios significativos", concluyó García.