Michael Burry volvió a cargar contra el boom de la inteligencia artificial. El inversor, reconocido por anticipar el colapso de las hipotecas subprime, amplió sus posiciones bajistas en varias de las empresas vinculadas al actual ciclo de inversión en IA y semiconductores.
Entre ellas subraya especialmente a Nebius Group, una de las acciones más alcistas de 2026 y sobre la que Burry ha realizado una de sus críticas más contundentes.
Burry señaló que aumentó su posición corta en Nebius alrededor de los u$s247, al tiempo que amplió posiciones a la baja sobre Micron, Oracle y el ETF iShares Semiconductor (SOXX).
Michael Burry vuelve a apostar contra el auge de la IA, ampliando posiciones cortas en empresas como Nebius Group.
En sentido contrario, incrementó sus posiciones largas en Mercado Libre y Zoetis, dejando claro que su visión negativa está concentrada en determinadas áreas relacionadas con la infraestructura de inteligencia artificial y los chips.
El argumento de Burry sobre Nebius
El eje central del análisis de Burry apunta a las revelaciones de Nebius en su reciente llamada con inversores acerca de los contratos para capacidad de cómputo de inteligencia artificial. Pese a tener la oportunidad de comprometer la totalidad de su oferta para 2027 mediante contratos a mediano plazo (de uno a tres años), la firma optó por retener un margen operativo para atender la demanda con acuerdos de menor duración.
La razón es netamente económica: según explicó la empresa, determinados acuerdos de corto plazo pueden negociarse en niveles de aproximadamente 40 a u$s50 millones por megavatio, e incluso superiores. Esto contrasta con los aproximadamente 20 a u$s25 millones por megavatio obtenidos en contratos de duración media.
El eje central del análisis de Burry apunta a las revelaciones de Nebius en su reciente llamada con inversores acerca de los contratos para capacidad de cómputo de inteligencia artificial.
¿Por qué pagar el doble por capacidad a corto plazo?
Precisamente ahí es donde Burry enciende las alarmas: cuestiona abiertamente la racionalidad del negocio al preguntarse por qué un cliente pagaría el doble por un contrato de menor duración en capacidad de procesamiento.
Para Burry, semejante diferencia de precios implica una demanda extraordinariamente urgente y puede revelar algo más profundo sobre el valor económico futuro de esa infraestructura.
Burry compara la curva de precios con un estado de "backwardation": disponer de capacidad hoy se paga mucho más caro que asegurarla a largo plazo. Su interpretación gira en torno a que el mercado está asumiendo que algún componente fundamental del negocio se depreciará rápidamente.
GPU o pérdida de clientes
Burry pone el foco en un interrogante clave: la energía que alimenta los centros de datos no pierde valor de esa manera, por lo que la explicación tendría que encontrarse en otras partes del negocio.
Burry pone el foco en un interrogante clave: la energía que alimenta los centros de datos no pierde valor de esa manera, por lo que la explicación tendría que encontrarse en otras partes del negocio.
Según su tesis, podría producirse una depreciación acelerada de las GPU debido al rápido avance tecnológico, una pérdida de calidad o solvencia de determinados clientes, o una combinación de ambos factores.
Asimismo, esto cuestionaría uno de los elementos centrales del sector: que los enormes desembolsos destinados a infraestructura de IA podrán generar retornos elevados durante periodos suficientemente largos.
La depreciación contable
Burry también pone énfasis en la decisión de Nebius de ampliar el calendario de depreciación de sus servidores desde cuatro hasta cinco años.
Para el inversor, existe una clara contradicción entre extender contablemente la vida útil de los activos y, al mismo tiempo, operar en un mercado en el que los precios de los contratos parecen indicar una fuerte pérdida de valor económico de la infraestructura a medida que pasa el tiempo.
La crítica resulta más que significativa después del extraordinario comportamiento en la bolsa de Nebius, cuyas acciones acumulan una subida superior al 200% en 2026.
Imagen: Freepik
La crítica resulta más que significativa después del extraordinario comportamiento en la bolsa de Nebius, cuyas acciones acumulan una subida superior al 200% en 2026.
Burry amplía sus posiciones cortas en IA
La posición del inversor sobre Nebius forma parte de una apuesta más amplia. Burry aumentó también sus posiciones cortas en Micron y Oracle y incrementó sus opciones put sobre el ETF SOXX, con vencimiento en marzo de 2027.
Su análisis lógicamente muestra una tesis claramente contraria al consenso dominante: Burry no niega necesariamente el enorme boom de demanda actual de inteligencia artificial, sino que cuestiona la duración económica de los activos, la sostenibilidad de los precios y las valoraciones que el mercado está asignando a esa demanda.
Burry no niega el enorme boom de demanda actual de IA, sino que cuestiona la duración económica de los activos, la sostenibilidad de los precios y las valoraciones del sector.
La pregunta que plantea su tesis no es si existe un auge de inversión en IA, algo claramente difícil de discutir, sino si los retornos futuros justificarán los enormes niveles de capital invertido y las valoraciones alcanzadas por algunas de las empresas más expuestas al ciclo.